Después de hellas on line otras dos compañías telefónicas procedieron al traspaso de una buena parte de su personal a otra empresa. Vodafone y Wind traspasaron a 300 trabajadores a una empresa contratista que fue montada hace unos meses por ellas, sin siquiera guardar las apariencias y preguntar a los trabajadores si quieren trabajar en esta nueva empresa.

Hace unos días las Direcciones de estas dos compañías telefónicas anunciaron a las juntas directivas de los sindicatos de los trabajadores en ellas la decisión que habían tomado en común de traspasar a todo el personal técnico junto con una parte de sus departamentos a la empresa contratista Victus Networks SA. Los únicos accionistas de esta empresa son Vodafone y Wind, teniendo cada una de las compañías el 50 % de las acciones de ella.

En el caso de hellas on line los trabajadores fueron llamados a firmar su dimisión voluntaria y ser contratados en la empresa contratista por tres meses con convenios individuales y con unos sueldos bastante más bajos. En caso contrario, serían despedidos. Vodafone y Wind han “avanzado” aún más, revelando el verdadero rostro del neoliberalismo.

Según la patronal el traspaso se realizaría “automáticamente y de oficio”, y haciendo una interpretación arbitraria de un Decreto Presidencial llegó a la conclusión de que “no se requiere el consentimiento de los trabajadores”… La patronal, sin embargo, dejó de mencionar lo más importante: en los convenios que todavía existen se concretan por escrito ciertas cosas como el salario, las horas laborales por semana, el lugar de trabajo, el nombre y los datos de la empresa, e.tc. Por consiguiente, el traspaso de un trabajador a otra empresa no se puede hace sin su consentimiento.

Los fines de este traspaso son varios y no todos son obvios. Por un lado, las dos empresas pretenden eliminar los derechos laborales, la jornada laboral, y por supuesto proceder a recortes salariales y despidos masivos, convirtiendo a los trabajadores en esclavos asalariados. Por otro lado, a través de la fórmula o truco de la empresa contratista montada por ellas, las dos empresas pretenden burlar las normas antitrust. Es bien conocido que durante varios años han estado intercambiando servicios y trabajadores, sin embargo, todavía no han podido llegar a tener la misma sede sin estar unificadas, gozando de los privilegios de un trust.

Los sindicatos de los trabajadores en Vodafone y Wind han convocado una huelga de 24 horas para el viernes 28 de febrero. Sin embargo, la lucha contra la ofensiva de la barbarie neoliberal no puede ser eficiente si no es combativa, persistente, coordinada y organizada desde abajo. Mientras la lucha obrera se delega a la burocracia sindical de los sindicatos oficialistas, ésta última se limitará a verbalismos en sus discursos y comunicados, paros de unas horas o en huelgas de un día como mucho.

El texto en inglés.

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