El transporte urbano es una de las necesidades principales para la sociedad de Heraclion, ya que es usado diariamente por miles de ciudadanos, por estudiantes que van a la universidad, por pacientes que van al hospital, incluso por trabajadores que cogen el autobús para ir al trabajo. Esta necesidad, de bien ha sido convertida en mercancía, el cual es explotado de manera monopólica la empresa privada Ktel de Heraclion. En concreto, el billete para la segunda zona cuesta 0,80 euros. Esto significa que para ir un estudiante de la universidad al hospital tiene que pagar 1,60 euros al día. Aún peor es la situación para los estudiantes que residen en la residencia estudiantil, en Cnoso, ya que los itinerarios no son nada frecuentes, y muchas veces se ven forzados a coger dos autobuses para llegar a la universidad. Además del grupo social vulnerable de los estudiantes, la situación es casi la misma para toda la sociedad de Heraclion, puesto que si alguien quiere ir al hospital tiene que pagar más de 3 euros por un trayecto en el cual muchas veces está de pie y apilado. El abono es carísimo en comparación con otras ciudades en Grecia, ¡ya que el abono mensual cuesta 70 euros y el reducido para estudiantes cuesta 45 euros, o sea, que nos ale a cuenta sólo si nos vamos a la universidad cada día, incluso los fines de semana!

En los últimos años los estudiantes han intentado mejorar la situación. Sin embargo, estos intentos no han tenido algún resultado, puesto que el único factor que determina los precios de los billetes es la especulación de la empresa que tiene en sus manos la explotación del transporte masivo. El presidente de la empresa, Kalergos Vulgarakis, reiteradas veces se ha negado a reducir el precio del abono mensual, mientras que por dos meses era la única empresa Ktel en Creta que de manera arbitraria no quería integrarse en un programa de la periferia para poder facilitar abonos gratuitos a los estratos sociales inferiores. Como resultado de esto durante esos dos meses estos estudiantes se vieron forzados a comprar billetes por algo que les pertenece, y miles de euros llegaron a los bolsillos de los dueños de la empresa. Merece la pena mencionar que dicha persona es presidente de Ktel durante los últimos doce años, mientras que no dejó de meterse en los asuntos políticos locales, siendo presidente de la Comisión Administrativa de Heraclion del partido Nueva Democracia. Por el otro lado, durante todo este tiempo la única actitud que han tenido los encargados de la Universidad de Creta fue la de la indiferencia o el encubrimiento descarado. Esta situación es parte de un marco más amplio de infrafinanciación constante, al mismo tiempo que la Universidad de Creta nos es presentada como una universidad de “estándares internacionales”.

Todo los anteriormente citado, en combinación con la alta tasa de desempleo y la mala situación económica de nuestros padres, contribuyen a la política estatal de empobrecimiento. La única conclusión que se puede sacar a partir de lo anteriormente citado es la necesidad inmediata de cambiar radicalmente la situación actual. Nuestra demanda principal es la conversión de los medios de transporta masivos de la ciudad en un bien social adecuado de satisfacer con éxito las necesidades de los ciudadanos, lejos de juegos políticos, aparatos e intereses estatales, y sin nada que ver con a caridad. Llamamos a las asociaciones, los sindicatos y la sociedad de Heraclion a luchar junto con nosotros.

Demandamos:

– Fondos estatales para el transporte gratuito.

– Usar (para este fin) los miles de euros que llegaron a la empresa los dos últimos meses.

– Reducción del precio del abono mensual (entero y reducido)

– Reducción del precio del billete (entero y reducido).

– Transporte gratuito para todos los grupos sociales vulnerables.

Coordinación para el transporte urbano

El texto en griego, portugués.

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