El siguiente texto, redactado por el grupo de alumnos de Tesalónica “Ataxía” (Desobediencia) y publicado en su página web, fue repartido a los alumnos que participaron en el desfile estudiantil del 25 de marzo en esta ciudad.

Somos alumnos y alumnas de varias escuelas de Tesalónica, y hemos decidido ocuparnos extensamente del tema de los desfiles escolares. Con motivo de este tema y de la celebración del desfile del 25 de marzo, hemos escrito el siguiente texto:

Los desfiles fueron establecidos en 1936 por el dictador Metaxás, quien estaba influido e impresionado por los “desfiles” de la Alemania nazi. El objetivo postrero de la introducción de los desfiles era que los jóvenes obtuviesen conciencia militar y que se familiarizasen con la disciplina militar. Por lo tanto, los desfiles funcionan como un vehículo de la propagación (diseminación) del nacionalismo y del militarismo en la sociedad.

Los desfiles están integrados en la lógica del aspecto (apariencia) homogéneo (uniforme, paso, alineación) y tienen como objetivo la eliminación de nuestra diversidad. En concreto, te ves forzado a comprar o alquilar la misma ropa que la que llevan tus compañeros de clase, así que tu vestimenta sea formal. Probablemente esta ropa no te la volverás a poner nunca, por parecerte ridícula y por no gustarte. No obstante, para el desfile es necesaria. Todos estarán caminando (o como nos dicen: estarán desfilando) de la misma manera, y cualquier desviación es incorrecta y es castigada. Habrá alguna persona encargada de darles el ritmo a los que desfilan, y de dar órdenes, imponiéndose con su superioridad.

Al mismo tiempo (los desfiles) cultivan una serie de discriminaciones y reproducen los tópicos de nuestra época. Por supuesto, los chicos son distinguidos de las chicas. Los “guapos”, los “altos” y todos los que cumplen con las calificaciones de la normalidad de nuestra época son situados en las filas delanteras, así que sean vistos (distinguidos). Los demás, los “feos”, los “bajos” e.tc. son escondidos en las filas traseras. Los “mejores de todos”, los “excelentes” (sobresalientes), se distinguen del resto de la masa y forman las filas delanteras, apartados de los demás.

También, a pesar de que no es algo frecuente, nuestros compañeros de clase “extranjeros” participan en los desfiles en unas filas distinguidas y son comentados, cuando no son excluidos del desfile. Después del desfile, los medios de desinformación masivos llevan varios días haciendo reportajes (sobre su participación en los desfiles estudiantiles), y ciclos eclesiásticos y patrióticos hablan de la mancilla de su nación.

Se supone que los desfiles escolares sirven para celebrar las “fiestas nacionales”, las cuales tienen que ver con la liberación de un pueblo. Es, no obstante, una paradoja defender el valor de la libertad con ceremonias de procedencia nazi y totalitaria. En realidad, los desfiles constituyen la violencia descarada de una sociedad jerarquizada. Su objetivo es que el joven se familiarice con el modo de funcionamiento del Sistema: La jerarquización y la obediencia a los superiores (profesores, directores, patrones). A través de los desfiles los jóvenes se convierten en soldaditos fieles a sus políticas. Los humanos seguirán clasificándose en categorías y clases por toda su vida.

Por último, no olvidemos que tu participación en ellos no es obligatorio, sino opcional. Nadie tiene el derecho a obligarte a participar en ellos. Nosotros nos oponemos a estas ceremonias nacionalistas que fomentan el militarismo y el fascismo.

Solidaridad con los alumnos que se abstienen de los desfiles escolares.

Grupo autónomo de alumnos “Ataxía” (Desobediencia)

El texto en griego, portugués.

Un comentario para “Texto de alumnos contra los desfiles estudiantiles”

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