Comunicado de la Organización Política Anarquista, publicado en su página web con motivo del juicio de 21 luchadores contra la minería de oro en Calcídica.

El jueves 9 de junio son procesados en Tesalónica 21 luchadores, habitantes de los pueblos del noreste de Calcídica que resisten (a la instalación de una minería de oro). Están acusados del incendiado de las instalaciones de la empresa minera Oro Griego (Elinikós Jrisós, una de las empresas del grupo de empresas de Bóbolas, filia de El Dorado Gold), realizado la noche del 17 de febrero de 2013 en Skuriés.

Este juicio forma parte de una inmensa operación represiva desatada por el Estado contra la resistencia de muchos años, masiva y combativa, a los planes desastrosos de los buscadores de oro, quienes están convirtiendo el bosque arcaico de Skuriés en una mina abierta de extracción de oro, contaminando la tierra, el aire y el agua de la provincia, destruyendo el medio ambiente y quitándoles a miles de habitantes de los pueblos de Calcídica la posibilidad de vivir una vida decente.

Desde marzo de 2012 (cuando unos bravucones, mercenarios de la empresa, con el respaldo de las fuerzas policiales, atacaron cruelmente a los habitantes luchadores en la localidad de Jondró Dendro (Árbol Gordo), lesionando a varios de ellos y destruyendo el puesto de guardia de la lucha anti-minera), hasta hoy, está en curso una operación represiva de penalización y criminalización de cualquier expresión de resistencia. Esta operación incluye:

– La activación de la ley (anti)terrorista y la persecución masiva de habitantes luchadores, acusándolos de ser miembros de una “organización criminal”.

– La retención preventiva de cuatro luchadores, acusándolos sin ninguna prueba del incendiado de las obras hechas por la empresa minera en Skuriés. Dos de los encausados estuvieron presos en una cárcel de Tesalónica por seis meses, y otros dos por tres meses.

– La persecución de decenas de habitantes luchadores, acusándolos de delitos mayores, y de cientos de otros, acusándolos de delitos menores.

– Las decenas de retenciones-secuestros de luchadores.

– La toma de material genético (ADN) de los habitantes de unos cuantos pueblos, sin su consentimiento.

– Las muchísimas escuchas telefónicas.

– Los bloqueos y la ocupación de pueblos y ciudades enteros por la Policía, como ocurrió en el caso de la invasión de fuertes fuerzas especiales de la Policía en la ciudad de Ierissós, el jueves 7 de marzo de 2013.

– Las agresiones crueles con gases lacrimógenos y las palizas contra manifestantes, así como contra alumnos y personas mayores. En estas agresiones y palizas muchas personas resultaron gravemente heridas.

– La campaña de la propaganda, de la mentira, de la desinformación, del aislamiento y de la aterrorización de los habitantes luchadores.

– El regreso de la “teoría de los extremos”, enfocando esta vez en la lucha anti-minera en el noreste de Calcídica, y del dogma de inspiración fascista de “ley y orden”. Estas dos invenciones ideológicas constituyen los pilares de la ofensiva ideológica del Estado, y son promovidas por los medios de desinformación fieles al Régimen.

Esta operación represiva enorme constituye un experimento y el precursor de la represión de cada lucha social, en un periodo en el que el Estado intenta imponer a la sociedad un estado de alerta permanente, estructurando el totalitarismo moderno para someter a la sociedad a las necesidades del Estado y la patronal. Es un período en que el Estado griego y el Capital promueven el saqueo de los recursos naturales, la privatización y el control del espacio público y libre, así como el empeoramiento de las condiciones de explotación y opresión en la sociedad en el marco de una crisis sistémica profunda, como facetas indisociables de la restructuración estatal y capitalista, y como asuntos de “interés nacional”, y con el pretexto del desarrollo (el cual es presentado como “vía única de la salida de la crisis”) todo lo anteriormente citado se intenta imponer por todos los medios no sólo en Calcídica sino también en todo el territorio del Estado griego.

El gobierno actual (de la coalición de los partidos Syriza y Anel), que el verano pasado firmó el tercer memorándum, consiguió el consenso social para seguir con las restructuraciones políticas, basada principalmente en el comercio de esperanza y en la manipulación e integración de las luchas sociales dadas durante los últimos años. Neutralizó estas luchas con el fin de mantener la paz social en unas condiciones de intensa deslegalización social del sistema político.

Su propuesta ideológica y política principal es la aceptación de la barbarie del Estado y del capitalismo (basta con que lleve puesto el residuo de la careta democrática), al mismo tiempo que amenaza a los oprimidos con desplegar (extender) esta barbarie, sin guardar las apariencias democráticas, las cuales son constantemente humilladas y derrumbadas. Simultáneamente con las nuevas medidas (nueva Ley General de la Seguridad Social, nueva Ley General Tributaria) aprobadas hace pocos meses, intenta imponer la eliminación definitiva de la vida en el monte Kákavos, en el noreste de Calcídica (con la aprobación institucional del funcionamiento de una minería de oro abierta), en el valle del río Aqueloo en el sur de la cordillera de Pindos (con la aprobación del funcionamiento de la presa de Mesojora), así como en muchas regiones que se van añadiendo diariamente a la lista larga de las privatizaciones llevadas a cabo por el denominado “Fondo para el Uso Eficaz (Adecuado) de la Propiedad Pública”. Y todo eso al mismo tiempo que la tolerancia de la sociedad hacia este gobierno parece que se está agotando, ya que no sólo ya no se pueden creer las ilusiones falsas sobre el embellecimiento del Estado y del capitalismo que este gobierno había sembrado, sino que se hace cada vez más clara la perspectiva de una supervivencia aún más dura para los plebeyos.

En una época en la que la barbarie estatal y capitalista intenta disolver las vidas de los obreros, de los desempleados, de los pobres y los plebeyos de la sociedad, en una época en la que ningún gobierno, partido, parlamento y mecanismo mediador, pueden prometer algo más que sumisión e indigencia, queremos y debemos desarrollar en cada espacio público, en las ciudades y los pueblos, en las escuelas y las universidades, estructuras de lucha y de solidaridad auto-organizadas, para mantener abiertos los caminos de la lucha y de la defensa de la integridad del mundo natural.

Esta es la época en la que deben conectarse las luchas parciales por el trabajo permanente y fijo, por el acceso a los bienes sociales del hogar, de la atención médica y de la educación, por la defensa de los derechos obreros y sociales, por la defensa de la naturaleza, con la demanda actual y total por el derrocamiento del mundo del Poder y por la transformación libertaria de la sociedad.

Expresamos nuestra solidaridad con los 21 luchadores, habitantes de Calcídica, que están acusados del incendiado de las instalaciones de la empresa minera Elinikós Jrisós (Oro Griego), así como con todos los que están encausados por la lucha por la defensa del medio ambiente y los pueblos de la provincia.

Juntamos nuestra voz con la voz de los que luchan desde abajo con dignidad, gritando que: “En esta lucha nadie va a estar solo. El 9 de junio no son procesados sólo los 21 luchadores, somos procesados todos. Es procesada la sociedad que lucha por su existencia. El apoyo a estas personas, así como la victoria, es vía única” (Comités de lucha de Calcídica y Tesalónica contra la minería de oro).

Organización Política Anarquista/Federación de Colectividades

El texto en griego.

Actualización, 11 de junio de 2016: El juicio de los 21 luchadores fue pospuesto para el 17 de marzo de 2017.

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