Texto de la “Colectividad por el anarquismo social Rojo y Negro” sobre los acontecimientos en la marcha anti-minera del 23 de agosto, realizada en Calcídica.

Una de las cuestiones ideológicas más significantes del anarquismo social es la oposición a cualquier tipo de delegación. El contenido de la propia libertad está determinado en gran medida por la posibilidad de materializar nosotros mismos nuestras decisiones sin la necesidad de patrones, mediadores y especialistas. Hay innumerables ejemplos en la historia mundial que demuestran el valor de esta posición, sin embargo, en el territorio del Estado griego el ejemplo reciente de Skuriés puede convencer incluso a los más escépticos.

Han cambiado las autoridades municipales, ha cambiado el gobierno (el cual antes de tomar el Poder se oponían ferozmente al funcionamiento de las minas), pero la mina ha continuado funcionando. El primer gobierno izquierdista decidió un poco antes de dimitir y en medio de una campaña electoral dura el cese temporal del funcionamiento de la minería. Esta decisión es una vulgaridad absoluta, dado que un gobierno que consintió la continuación del funcionamiento de la minería y los ataques de los pretorianos y los esbirros de Bóbolas a los manifestantes en abril de 2015, en agosto de 2015 decide el cese temporal del funcionamiento de la minería por si consigue algún voto por parte de los luchadores del movimiento anti-minero.

Nosotros no tenemos ilusiones sobre las intenciones de los políticos rastreros de SYRIZA. El único camino para poder hacer frente a la catástrofe gigantesca en el monte Kákkavos arranca y termina en este movimiento.

El domingo 23 de agosto se realizó una manifestación convocada por coordinadoras y campistas de toda Europa, participantes de una acampada contra la extracción de oro en Calcídica. Los manifestantes marcharon por la montaña, y muchos de ellos se enfrentaron a los perros del Estado y del capitalista Bóbolas que protegían el sitio.

Después de los enfrentamientos y la retirada de los manifestantes, los maderos pararon un autobús entero y detuvieron a todos sus pasajeros. Las detenciones masivas constituyen una acción de venganza y de carácter fascista, si el único criterio (de la detención) es la participación en una manifestación y la tentativa de aterrorizar al movimiento.

Los compañeros que no tienen nacionalidad griega que fueron detenidos corren el riesgo de ser deportados. Estamos al lado de todos los detenidos y los luchadores que no darán ni un paso atrás hasta la retirada de la empresa minera de la montaña.

Skuriés no es un feudo de Bóbolas. Quitáos las manos de los luchadores.

El texto en griego.

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