Texto de la colectividad anarquista “Iniciativa de anarquistas comunistas de Petrálona”.

Al parecer, hacia finales de noviembre o principios de diciembre estará lista la plataforma para la realización de subastas inmobiliarias electrónicas. Esta medida constituye un requisito de la Troika (Unión Europea, Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional) para el cierre de la tercera evaluación. Su objetivo-ptetexto es la reducción del número de los préstamos rojos. Según la Prensa, 10.000 inmobiliarios serán sacados a subasta en 2018. Los ingresos de estas subastas serán del 1,5 mil millones de euros.

Pero veamos como hemos llegado a este punto. Durante los tres últimos años las tentativas de realización de subastas en los tribunales se han frustrado, dado que la gente luchadora ha bloqueado con éxito la venta de las casas del pueblo. Por lo tanto, era de esperar que el Estado buscara maneras de vencer las resistencias de los pobres a su robo. Una manera sencilla de conseguirlo fue la creación de una plataforma electrónica en la cual se realicen las subastas sin impedimentos y reacciones.

La línea de defensa principal de esta medida obscena por parte del gobierno es que “no puede ser que alguien que tiene un poder adquisitivo muy alto no pueda pagar su préstamo, por concernir este a su primera vivienda” y que su objetivo es “afectar a los intencionadamente morosos”, o sea a los que deben mucho dinero que pueden pagar pero no lo pagan. Al mismo tiempo nos tranquilizan diciendo que la primera vivienda se va a proteger y que no se confiscarán casas por deudas de menos de 200.000 euros.

Para comenzar, el 1 de enero de 2014 fue abolida la ley que prohibía la confiscación de inmobiliarios por deudas de menos de 200.000 euros. Hay publicaciones en las cuales se cita que se sacarán a subasta inmobiliarios por deudas de más de 50.000 euros. También, no hay ninguna ley que proteja la primera vivienda. Con respecto a los “intencionadamente morosos” (o sea los capitalistas), aparte del hecho de que ellos son una pequeña minoría de los deudores, tenemos dudas sobre el si se les confiscarán las pertenencias. Además, el límite de los 50.000 euros refleja claramente la intención de confiscar las casas de los pobres. La realidad lo corrobora con ejemplos como el del piso de la desempleada D.B. en Tesalónica (¡de 48 metros cuadrados de superficie!). Se vio forzada a perderlo por deudas a los bancos, y eso que era su primera vivienda.

¿Qué son realmente las subastas inmobiliarias?

Los que se precipitan a participar en casi todas las subastas son los bancos (Pireo, Alpha Bank, Eurobank), cuyo objetivo en realidad es la reducción de los “préstamos rojos” a través de liquidaciones, o sea de confiscaciones de inmobiliarios. El plan de muchos bancos es comprar muchos inmobiliarios sacados a subasta, ya que en las subastas se evaluará el valor comercial y no el valor objetivo de los inmobiliarios. Esto significa más lucro para el Capital financiero, ya que a la reducción del precio del inmobiliario con la subasta, hay que agregar los intereses que se le impusieron al deudor al tomar el préstamo. En la época en la que la gente tomaba préstamos a mansalva, los consumidores en realidad invertían en valores sobrevalorados, porque el valor de los inmobiliarios en aquella época se determinaba en función de la facilidad de tomar el préstamo a causa de la expansión financiera desproporcionada. Con lo cual en el juego de las subastas tenemos la implicación del Capital financiero (bancos, real estate, funds, agencias inmobiliarias), de los consumidores (pueblo) y del sector público (Estado). El papel del Estado ha sido indirecto pero decisivo: Cuando un consumidor toma un préstamo a un banco, en realidad liquida con antelación sus futuros sueldos, los cuales nunca va a cobrar (a causa de la crisis), ya que todos los gobiernos de turno han tomado medidas para hacer recortes, directos e indirectos, de los salarios de los empleados en el sector privado, así como en el sector público. Como consecuencia de todo lo anteriormente mencionado, los consumidores se han cargado de muchísimas deudas y por consiguiente ha aumentado la deuda pública.

Colocando todo lo anteriormente citado dentro de un marco político, observamos que la coalición gubernamental confirma cuál es el papel del Estado, o sea la gestión del sistema capitalista en el país (en tiempos de crisis), en beneficio de los poseedores de la riqueza, por un lado, garantizando a nivel jurídico e institucional los intereses del Capital, y por el otro lado, imponiendo sus órdenes a la sociedad. De todas formas, la medida de las subastas inmobiliarias es una de las muchas medidas aprobadas por los gobiernos del Capital durante la crisis económica con el fin de repercutir el déficit público a los trabajadores (con los impuestos penosos, los recortes salariales, e.tc.) y de mantener ilesa la clase burguesa. En las contradicciones agudizadas entre el trabajo y el Capital se refleja un rasgo principal de la fase imperialista del Capital, o sea la sobreacumulación de riquezas en manos del Capital, y la continuación del proceso del empobrecimiento del proletariado. Además, en el período que estamos viviendo (a partir de 2008) se refleja la transición violenta del keynsianismo al neoliberalismo, la cual tiene bajas incalculables para la población dependiente del Capital.

De aquí en adelante

La aplicación de las subastas inmobiliarias electrónicas reportará enormes beneficios a los bancos y a las empresas asociadas con ellas. La gente de los estratos sociales populares va a correr el peligro de quedarse sin techo. Aquí vale la pena señalar que respecto a la realidad griega (la cual tiene importantes particularidades y fluctuaciones-variaciones en comparación con otros países) la propiedad no es un criterio de diferenciación de clase, ya que la mayoría de los pobres (principalmente nativos) tiene al menos una casa. Para nosotros ya no hay opciones. O todos juntos frente a ellos o cada uno por su cuenta y débil. El bloqueo de las subastas en los tribunales constituyó una barricada que consiguió victorias, dejando atrás un legado positivo. No podemos permitir la fragmentación del proletariado. A organizarnos en sindicatos, barrios y varias formaciones, a reivindicar por fin de manera combativa lo que producimos, directa e indirectamente. No más pasos hacia atrás.

Retirada inmediata de la propuesta de ley sobre las subastas inmobiliarias electrónicas. Ninguna casa de pobres en manos de ricos.

Iniciativa de anarquistas comunistas de Petrálona

El texto en griego, portugués.

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