Texto de la Ocupación Elea sobre la inmigración, en el que se dan unas respuestas breves a unos tópicos sobre ella.

“Los inmigrantes hacen bajar nuestros salarios. Nos quitan los puestos de trabajo.”

Si los inmigrantes hacen bajar nuestros salarios y nos quitan los puestos de trabajo, ¿cómo se pueden justificar los anuncios de 150.000 despidos en el sector público, en el cual no trabajan inmigrantes? ¿Por qué hay médicos desempleados, abogados desempleados, maestros desempleados, o sea en unos sectores en los que la presencia de inmigrantes es inexistente? Y la pregunta clave es: ¿los inmigrantes se están enriqueciendo a costa nuestra? ¿Los inmigrantes son los que cada mañana nos piden con insistencia que paguemos el alquiler? ¿Los inmigrantes nos recortan los salarios y nos despiden? ¿Los inmigrantes están desmantelando los medios de transporte y hacen desaparecer las pensiones?

“Los inmigrantes son muchos. No caben en el país.”

¡Parece, sin embargo, que los nativos también “somos muchos” y que “no cabemos en el país”! Los patrones nos cuentan, nos vuelven a contar, y siempre estamos de sobra. Con los despidos masivos, los recortes de subsidios para los desempleados, las mujeres embarazadas, e.tc, nos muestran cómo van a deshacerse de la carga (sí, nosotros somos la carga). Y si hoy son los inmigrantes los que “no caben”, siendo conducidos a campos de concentración establecidos por todo el país, mañana serán los desempleados, los pobres, las mujeres, las personas sin hogar. Así que para el sistema financiero todos somos los mismos, todos estamos de sobra.

“No los hemos invitado. ¡Que se vayan!”

Tampoco ellos han invitado a todos los ejércitos del mundo a sus países. Después de 2001, con el pretexto criminal de la “guerra contra el terrorismo” los países de origen de los inmigrantes que hoy viven en nuestro país (Afganistán, Pakistán, Irak…) fueron arrasados, viéndose ellos obligados a abandonarlos. El Estado griego no sólo se involucró (y aún está involucrado) en estas guerras, sino que participó activamente en ellas, sirviendo los intereses de los patrones griegos, quienes vislumbraron inversiones entre los cadáveres.

“¿Y a mí qué me importa todo esto? Yo quiero estar en paz…”

Las olas migratorias desde Grecia hacia otros países están creciendo rápidamente. Hacia Australia, Estados Unidos, Alemania… La crisis capitalista no es fruto griego. Cuando oímos hablar de la crisis, la próxima palabra que se nos ocurre tiene que ser la migración. Los griegos y las griegas que ya están abandonando masivamente el país, han tirado por un camino que no es nada color de rosa. La precariedad en el trabajo, las jornadas laborales agotadoras, el racismo, ya no van a concernir sólo a  los que provienen de los llamados países del tercer mundo, sino también a los europeos que hasta hace poco vivían en prosperidad (o sea a nosotros). Así que en la imagen de los inmigrantes vemos una imagen de nuestro futuro. De nosotros depende comprender que nativos e inmigrantes vamos en el mismo barco de la pobreza, y que sólo con luchas comunes vamos a lograr hacerlo volcar.

“¿Y qué es lo que se debe hacer…?”

Todos nosotros, nativos e inmigrantes, podemos “construir” unas estructuras de solidaridad (por ejemplo cocinas colectivas, bazares de ropa gratuitos) en cada barrio, así que ellas funcionen como unas acciones de lucha contra la pobreza que estamos experimentando todos nosotros, así como campos de conocimiento y establecimiento de relaciones entre nosotros. También creando iniciativas y formando grupos de personas, podemos proteger a nuestros vecinos que son inmigrantes de los desalojos que son crecientes últimamente, ¡expresando así en la práctica que en nuestros barrios los bienes del techo y de la comida son comunes para todos!

Un comentario para “Refutando los tópicos del mal”

  • ευχαριστούμε πολύ για την μετάφραση!

    muchas gracias!

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