Texto publicado en la página web http://thersitis.espiv.net/.

Durante los últimos días, en toda esta avalancha de noticias sobre las nuevas medidas hemos leído algo sobre la aplicación de nuevas medidas contra el uso de los medios de transporte público por “polizones”. Contra aquellos/as que no pueden o no quieren pagar el billete, los que entregan su billete a otros o aceptan recibir un billete de otro pasajero y los/las que se vuelven agresivos contra los revisores, las medidas son claras: aumento del precio de los billetes, más controles (diarios) y aumento del número de los revisores en las estación de metro, tranvía, trolebuses y trenes de cercanías, (¡) y activación de revisores voluntarios (!) en autobuses y trolebuses. ¡En resumen, los medios de transporte van a estar abarrotados de rufianes! Y se convertirán en un servicio de lujo. (Ya se han tomado medidas desde el año pasado sobre la re-estructuración del transporte público, l cual se resume en la agrupación de las líneas, el aumento de los precios de los billetes y del número de revisores).

La Soberanía pues, con las nuevas medidas en los medios de transporte público está intentando imponerse, no sólo reforzando sus medios represivos sino esta vez poniendo en el punto de mira a los “polizones”. Los “polizones” son los que están de sobra, los que no pueden pagar por tener ellos la culpa, son los que se están poniendo en el punto de mira. Son los inmigrantes, los desempleados, los alumnos, los jubilados. Son “los de abajo”.

La realidad que se ha formado durante los últimos años, sin embargo, para “los de abajo”, con los tributos, los altísimos impuestos, los recortes de salarios y pensiones, los precios cada vez más altos de todos los productos, ya está asfixiante y se espera ser aún peor. El desplazamiento con el uso de los transportes públicos es una necesidad diaria nuestra y en la coyuntura que estamos viviendo se hace obvia la negativa a pagar.

Frente a la futura degradación de nuestra vida por parte de “los de arriba” tenemos que contraponer nuestras negativas. A no picar el billete que nos quieren hacer pagar por algo que nos pertenece. Frente al temor y al control que se nos está imponiendo con el aumento del número de los revisores-maderos y al ambiente general de las distinciones y de la soledad, nuestra respuesta es la solidaridad y la ayuda mutua. A no dejar a nadie solo en las manos de los revisores.

El texto en griego.

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