Recientemente el gobierno tomó la decisión de privatizar las compañías de aguas de Atenas y Tesalónica, pasándolas al llamado “superfondo de privatizaciones”. En realidad, el gobierno ejecutó una vez más las órdenes de sus amos políticos y económicos, o sea de la Unión Europea, del Fondo Monetario Internacional y del Banco Central Europeo, cuyo fin es en concreto controlar la distribución del agua, y en general eliminar los servicios públicos y privatizar los recursos naturales, transformándolos en un negocio lucrativo, según las normas del neoliberalismo.

La privatización del agua, sin embargo, no se limita a las dos ciudades más grandes en el país. En la provincia de Magnesia, los habitantes de los pueblos del monte Pelión llevan años luchando por el agua. Los movimientos que se han desarrollado en esta zona abundante de manantiales y fuentes de agua, están luchando contra los planes de las autoridades locales de quedarse con el control de los muchísimos manantiales de la montaña. El objetivo de las autoridades municipales es crear las condiciones para vender la explotación de las aguas del monte Pelión al Capital local o transnacional, privándoles a los habitantes de la provincia el acceso al agua.

Durante muchos siglos la gestión de las aguas potable y de riego de la montaña la habían tenido a su cargo las comunidades locales. Ellas velaban por el mantenimiento de las fuentes, de las cisternas y de la red de abastecimiento de agua. En 2011 se fusionaron los municipios del Estado griego, disminuyendo notablemente el número de ellos. Como consecuencia de esta fusión la gestión de los manantiales pasó a manos de la Empresa Municipal de Aguas local.

Llevando a cabo los planes de los soberanos, esta empresa está tratando de cortar a los habitantes de los pueblos de la montaña el acceso a las fuentes de agua. Por ejemplo, en el pueblo de Portariá la fuente está vallada con alambre, y está vigilada con cámaras. Al mismo tiempo, la empresa ha abandonado cualquier obra de mantenimiento, ha procedido a la cloración (innecesaria) del agua de los manantiales, y en general hace todo lo que pueda para vender la explotación de los manantiales a alguna empresa embotelladora.

El movimiento local contra la privatización de las fuentes de agua lleva años luchando con insistencia para anular los planes del Capital de cortar el acceso de la población a las fuentes de agua y de tratar este recurso natural como una mercancía. Últimamente la propaganda de los medios de desinformación y la represión se han intensificado. En el pueblo de Stagiates tres luchadores fueron demandados por esbirros de la Empresa Municipal de Aguas. El 13 de marzo de 2015 cientos de personas de Volos (capital de la provincia de Magnesia) y de varios pueblos de la provincia se reunieron fuera del edificio de la empresa, en el cual la junta directiva de la empresa debatiría el tema del reglamento del uso y distribución del agua de riego. Un agricultor fue detenido al reclamar su derecho de presenciar la sesión. Muchas personas resultaron heridas al intentar romper el cordón que habían formado maderos, agentes de seguridad y bravucones, para proteger a sus patrones.

Hace unas semanas a las asambleas de los pueblos se sumó la Asamblea Abierta de Volos por el Agua. El 26 de noviembre de 2016 se realizó en Atenas el 3er Encuentro panhelénico de movimientos y colectividades de la Alianza Panhelénica por el Agua. Pronto esperamos publicar más noticias sobre la lucha por el agua en Magnesia y en otros lugares del territorio del Estado griego.

El texto en portugués.

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