Durante los últimos años, con el pretexto de la denominada crisis, las compañías aéreas que operan en el Estado griego han procedido a una serie de reducciones salariales y despidos de sus trabajadores. Estos últimos son los que pagan el precio del antagonismo entre las empresas multinacionales que tienen el control casi absoluto de este sector. Las condiciones laborales de los esclavos asalariados que siguen trabajando en estas empresas van siendo cada vez peores: Más horas de trabajo, recortes salariales, horas extras no pagadas, intensificación del trabajo, amenazas de despidos, precariedad.

Las compañías aéreas van aplicando lo que en el lenguaje del mercado capitalista se llama “externalización de procesos empresariales”, tratando de minimizar sus costes. Algunos de sus servicios se han trasladado a países en los cuales los salarios son aún más bajos y las condiciones laborales son aún peores que los que todavía están en vigor en el Estado griego. Desde luego el dinero de su rentabilidad se invierte en las economías de los países del oeste y norte de Europa y por supuesto en los del norte de América.

Las ganancias de estas compañías son aún mayores, si los aeropuertos pertenecen al Capital privado, ya que en este caso el Capital puede imponer sus condiciones sin ningún tipo de impedimento, y por supuesto quedarse con las ganancias de la explotación de los aeropuertos. En el caso del Estado griego, hace dos años el gobierno izquierdista, siguiendo la política neolibral de sus antecesores, concedió la explotación de catorce aeropuertos a la empresa alemana Fraport. Además de estos aeropuertos, el aeropuerto de Atenas, con mucho el mayor aeropuerto en el país, está adjudicado desde hace muchos años a la empresa alemana Hochtief, la cual debe 600 millones de euros al Estado, por fraude al IVA.

Dado que los aeropuertos del país están controlados por el Capital (aparentemente) alemán, la actividad del grupo de Lufthansa es particularmente alta. La alianza aérea de Lufthansa se llama Lufthansa Group y se compone de las siguientes compañías: Las empresas del grupo Lufthansa, Eurowings y Germanwings, Swiss y Edelweiss Air, Austrian Airlines, y Brussels Airlines.

Durante los tres últimos años, el grupo de Lufthansa ha comunicado varias veces a sus trabajadores su intención de reducir el personal de sus empresas, proponiendo a ellos unos “paquetes de baja voluntaria”, o sea ofreciendo una indemnización a los que dimitan por voluntad propia, según los años que hayan trabajado en la empresa. Al mismo tiempo la empresa ha hecho clara su intención de deshacerse de algo más de la mitad de los trabajadores, ya sea con el sistema de las bajas voluntarias o despidiéndolos. Como el número de las bajas voluntarias de momento es mucho más bajo que el deseado por la empresa, a corto plazo Lufthansa procederá a despidos de trabajadores.

Todo eso está teniendo lugar al mismo tiempo que las ganancias de casi todas las compañías aéreas que operan en Grecia han superado sus predicciones (durante los tres últimos años). Son las mismas empresas que hace poco tiempo se enorgullecían de su “rostro humano”, y varios de sus trabajadores se identificaban con ellas, adoptando el lenguaje y los argumentos de sus patrones. Ahora están amenazados con ser echados a la calle.

En concreto, en 2015 las ganancias antes de impuestos de Lufthansa fueron de 1,82 mil millones de euros, y las ganancias netas llegaron a los 1,7 mil millones de euros. El aumento de las ganancias en comparación con el año anterior (2014) fue de 52,2%. En 2016 las ganancias netas aumentaron un 4,6%, llegando a los 1,81 mil millones de euros. Según el director general de ventas para Grecia y Chipre, en el primer trimestre de 2017 aumentó sus ganancias, consiguiendo “el mejor primer trimestre del año desde 2008. Para el segundo trimestre de 2017 las ganancias de Lufthnsa aumentaron un 69% en comparación con el segundo trimestre de 2016. En concreto, llegaron a los 740 mil millones de euros, mientras que en el segundo trimestre de 2016 fueron de 437 mil millones de euros. La rentabilidad continuó en el tercer trimestre de 2017: Aumentó un 79%, llegando a los 1,4 mil millones de euros.

A los despidos, los chantajes, las reducciones salariales, el empeoramiento de las condiciones de trabajo, la burla, y la ofensiva del Capital en general, el sindicato de los trabajadores en el sector de los transportes aéreos contestó convocando…dos paros de trabajo de cuatro horas (de 12:00 a 16:00h) el 11 y el 13 de octubre, y con una huelga de 24 horas el 16 de octubre de 2017 sólo en las compañías del grupo de Lufthansa. Ya hemos dedicado varias entradas a los sindicatos verticales o controlados por la Izquierda. Consideramos que el caso de este sindicato y el caso de Lufthansa en general es un ejemplo ilustrativo de cómo cientos de trabajadores se echarán a la call, habiéndose rendido a la patronal (los que rechazan el sindicalismo, contemporizando con el sistema político y económico actual), o habiendo delegado la “lucha” por la defensa de sus derechos laborales a unos cuantos expertos, adoptando una organización sindical vertical (los que conocen y practican el sindicalismo de la delegación).

El texto en portugués.

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