Las "vidas (de Calcídica) indignas de ser vividas"Texto sobre el terrorismo de Estado en Calcídica, el como el Régimen pretende conseguir el consenso social para sus planificaciones, y las tácticas de represión de los que se oponen a la instalación de una minería de oro en esta provincia. El texto fue publicado en el sitio web http://galaxyarchis.wordpress.com.

Existe la ilusión falsa de que un régimen autoritario ataca a sus ciudadanos y sus libertades, de forma masiva y repentina. No hay nada más incierto que esto. Ningún régimen, por lo autoritario que sea,  puede sobrevivir sin alguna forma de amplio, o por lo menos relativamente amplio, consenso por parte de sus ciudadanos.

Incluso los regímenes fascistas extremos, como la Alemania nazi, necesitaron fabricar enemigos por muchos años y acabar con unos ciertos grupos de la población con mucho cuidado, a fin de apoyarse en el consenso general de una gran parte del pueblo alemán. Ya desde los años ´20 del siglo XX se propagaba el concepto de la “vida indigna de ser vivida”, con tratados como el del psiquiatra Alfred Choche, titulado “El derecho de la destrucción de la vida indigna de ser vivida”. Con una intensa propaganda, el exterminio (aniquilación) de los pacientes – no sólo mentales- fue realizado a paso lento y con el consenso de los ciudadanos alemanes. El mismo consenso se procuró para aniquilar a los homosexuales, a los judíos, a los comunistas, a los gitanos, e.tc. El monstruo nazi ni apareció de repente, ni se puso a oprimir al conjunto de la sociedad alemana una mañana. El régimen nazi se fue edificando durante más de una década, gozando de un amplio consenso social y aprovechándose de la crisis económica (boom) de 1929.

¿Por qué he escrito todo esto? Es posible que se haya creado la sensación de que voy a hablar del partido neonazi Jrisí Avgí (Aurora Dorada). Pues, no. Los neo-nazis, que no pueden ocultar su alegría, pero tampoco su verdadera identidad, no son en la actualidad el mayor problema del país. La fascistización sistemática y planificada con antelación que está promoviendo la “Derecha europea” es mucho más escalofriante. Los que leían los libros de Choche a escondidas dieron sus primeros pasos tímidamente ya desde la época de los gobiernos del Pasok, y hoy, bajo el “régimen de Samarás”, están desplegando su talento. Localizan grupos sociales y profesionales, los demonizan con el pleno apoyo de la Prensa, y a continuación los “exterminan” de manera inteligente.

En los últimos meses, la “campaña” de violación de todos los derechos humanos se inició prácticamente con las prostitutas con SIDA. Era el primer blanco fácil, nada numeroso y débil, a través del cual se podría conseguir el consenso social. El autor era el aquel entonces ministro de Sanidad, Andreas Loverdos. Por su actitud inhumana de oprobiar a mujeres enfermas y meterlas a una celda durante meses (nota: recientemente fueron absueltas), no sólo nunca rindió cuentas, sino también fue recompensado con 40.000 votos en las elecciones de mayo de 2012. Era consciente de la ruta de la sociedad griega hacia el conservadurismo, siendo el primero entre todos los de su condición que se aprovechó de ella cínicamente. El ejemplo de Loverdos fue seguido por el primer ministro Samarás, — – quien es políticamente menos suave (rayando los límites del canibalismo) – con su decisión de imponer el memorándum a toda costa, aplastando a personas y sus vidas. De los obreros huelguistas de “Acería Griega” pasó a los antifascistas anarquistas/antiautoritarios y a los colectivos anarquistas y los sindicatos que le ponían impedimentos.

La vehemencia de este ataque ha sido correspondiente al tamaño del grupo al que este se dirigía y al concepto que tiene el público de este grupo. Así pues, los sindicalistas recibieron la violencia policial usual en los últimos años y se les impusieron unas movilizaciones civiles forzosas que están en la línea divisoria de la constitucionalidad, y los anarquistas recibieron la violencia desmesurada, persecuciones masivas y el oprobio (escarmiento) mediante la publicación de fotografías y de datos personales suyos. En todos estos casos, la reacción de la sociedad ha sido de inexistente a tibia, con pocas excepciones, casi inofensivas y adecuadas para ser explotadas a nivel comunicativo y parlamentario.  Ya que las primeras pruebas (ensayos) han resultado exitosas, ahora ha llegado el momento de poner en el punto de mira unos pueblos enteros.

El ataque incendiario a las instalaciones de la empresa minera Elinikós Jrisós (Oro Griego) hace dos semanas dio luz verde al gobierno para desatar el pogromo más masivo hasta la fecha contra la sociedad de Calcídica. La Policía de Samarás, que ya tiene el permiso de imponer (selectivamente) la ley por cualquier medio y sin ningún control, literalmente irrumpió en los pueblos de la Calcídica oriental, deteniendo al que encontraba a su paso. Los testimonios dan escalofrío: retenciones masivas de ciudadanos de Ierissós, incluso de estudiantes de secundaria, aterrorización de los retenidos dentro de las comisarías, detenciones selectivas de personas siguiendo las indicaciones de chivatazo de los empleados “encapuchados” de la empresa minera, toma obligatoria de material genético, y hasta desapariciones de retenidos.

Al mismo tiempo, los medios de comunicación masivos hicieron todo lo posible para conseguir el consenso social para este megaproyecto. Los manifestantes han sido presentados como terroristas. Las referencias a los eventos realizados por los ciudadanos de los pueblos de Ierissós y Megali Panaguiá se han hecho con la proyección simultánea de imágenes de las instalaciones de la empresa incendiadas. Artículos anónimos en los grandes periódicos hablaban de “comienzo de guerra civil” y la “guerra que han declarado los terroristas”. Estas han sido sus frases exactas (palabras textuales). El gobierno y los dueños de los canales televisivos han recurrido, sin tener el menor escrúpulo, al dogma de la “vida indigna de ser vivida” y buscan conseguir el consenso (de la sociedad) para el siguiente paso. Obviamente, no hace falta asesinar a la gente (que se opone a sus planes). La aniquilación (exterminio) tiene muchas formas, y desde hace unos meses la han sufrido primero individuos y luego grupos sociales enteros. Hoy hemos llegado al punto en el que los ciudadanos, independientemente de su sexo, edad y afiliación política, son tratados como terroristas.

Puede la alusión al caso de la Alemania nazi parezca excesiva, sin embargo, los mecanismos son exactamente los mismos. Y si hoy, en el año 2013, la alusión a la eliminación de vidas humanas en un país de la Unión Europea suena de exagerada a irreal, por favor hagan con calma un resumen de lo acontecido en los últimos diez años. Fíjense en la trayectoria del Régimen – en conjunción con las oportunidades que ha aprovechado – y luego hagan una hipótesis sobre lo que pueda suceder al cabo de dos o tres años, si se agudizan las contradicciones sociales, si aumenta el desempleo y la recesión. Tal vez entonces, mis temores no les parezcan tan exagerados.

PD. Había completado la redacción de la mayor parte del texto antes de leer la denuncia del Comité Nacional por los Derechos Humanos contra el Secretario General del Gabinete, por haber declarado que no le importaban los derechos humanos. ¿Siguen insistiendo en que exagero?

El texto en griego.

2 comentarios para “Las “vidas (de Calcídica) indignas de ser vividas””

  • […] La empresa minera mencionada más arriba es una filial de la multinacional “El Dorado Gold”.  Con el apoyo del Estado griego y sus aparatos represivos lleva unos años pretendiendo instalar una megaminería de oro en el noreste de la provincia de Calcídica. Como se ha explicitado en entradas nuestras anteriores, el funcionamiento de una minería en la zona tendría unas consecuencias desastrosas para el medio ambiente y la vida humana. […]

  • […] El sábado 5 de octubre de 2013 en el puerto de Tesalónica el capitán de un buque de carga de la compañía naviera MSC se negó a cargar contenedores de la empresa minera Oro Griego (Elinikós Jrisós) que contenían condensados de arsenoririta, por haberse detectado en algunos de ellos fugas de estos productos tóxicos. Esta empresa minera es filial de la multinacional El Dorado Gold, la cual con el respaldo del Estado griego pretende instalar en el noroeste de Calcídica una enorme minería de oro, contaminando y detsruyendo irreversiblemente el medio ambiente de la provincia y la vida de sus habitantes. […]

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