El “miércoles santo”, 12 de abril de 2017, la colectividad política de Ioánnina Sempreviva pegó en las calles de la ciudad el cartel cuyo texto hemos traducido en esta entrada.

La mafia eclesiástica (religiosa) sagrada de Grecia

Queridas hermanas sometidas a Cristo:

El obispado de Ioánnina os da las gracias de corazón por llevar 2.000 años llenando las cajas de la Iglesia S.A., dejándole sus donaciones al comprar trocitos de pantuflas de santos, reservas inagotables de madera de la cruz de la crucifixión de Cristo, rosarios, crucecitas y agua bendita del grifo.

Vuestro dinero y las joyas de vuestros exvotos se han invertido de una manera correcta: Coches de lujo, yates, helicópteros, lagos (p.e. Bistónide), campos de golf (p.e. monasterio de Toplú), parcelas, lotes de tierra cultivable, pisos, acciones de bancos y empresas offshore (en paraísos fiscales), e.tc.

Nuestro marketing se completa con acciones de promoción bien pensadas (p.e. comidas, obras caritativas, cenas de gala), usando para estos fines tan sólo una pequeña parte del lucro sagrado.

Sabemos muy bien que tenéis miedo a la muerte. Sacando partido de este miedo continuaremos celebrando ceremonias de bendición de todo tipo, así como confesiones, por supuesto al precio que sea.

Siempre y cuando sois fieles, piadosas y contenidas, os prometimos que os vamos a asegurar una plaza en el paraíso, mientras que nosotros nos limitaremos humildemente a un puesto en la junta directiva del Banco Nacional. Como Poder divino auto-proclamado seguiremos apoyar y respaldar todas las organizaciones estatales, recibiendo a cambio el derecho a ser funcionarios y cobrar dinero del presupuesto del Estado, subvenciones, exenciones fiscales y otros privilegios.

Predicaremos “Dichosos los pobres”, pero nosotros comeremos con cucharas de oro. Predicaremos “La paz sea con vosotros”, y al mismo tiempo estaremos bendiciendo a los Ejércitos y las guerras. Predicaremos “Αmar al prójimo”, pero esto es válido exclusivamente para los cristianos y griegos. Pero, por Dios, no nos acuséis de hipócritas…

El texto en portugués.

Deja un comentario

*

Archivo