
Los grupos marginales de vándalos, saqueadores y encapuchados, que se colaron en la manifestación pacífica, incendiando, destruyendo y saqueando
Texto de la colectividad Resalto, sobre el papel de la desinformación en la manifestación del 12 de febrero en Atenas.
“Aquí tanto soñabamos con el futuro que a veces nos parecía que lo recordábamos”.
Cada día que pasa la geometría de la propaganda se va transformando con el fin de gestionar el tema de los cenfrentamientos generalizados en la manifestación masiva del domingo 12 de febrero.
Los mecanismos de manipulación, después de una primera fase en la que pusieron sobre la mesa una serie de guiones imaginativos para causar confusión y desorientación (vándalos, saqueadores, provocación por parte del Estado, paraestatales), ahora enfocan en los encapuchados, quienes de repente adquirieror nombre propio: anarquistas, movimiento anti-autoritario, etc.
La única manera de rellenar las grietas internas del Sistema y pretender establecer algún tipo de coherencia social en torno al quebrado (en la conciencia social) Régimen suyo es confeccionar unos “chivos expiatorios” y difundir el miedo a unas amenazas específicas y al mismo tiempo difusas e impredecibles.
Los dos grupos de la población puestos en la punta de mira por excelencia son los inmigrantes y los agitadores. Los “extranjeros”, que son los responsables de todos los males, que tienen que irse, que ya no caben en la barca, que ensucian, que cometen delitos, que nos quitan los puestos de trabajo, que les damos de comer, que son una bomba higiénica, que son musulmanes, que son los que se les aplica el “estado de excepción” desde hace 20 años. Y por otro lado, los vándalos, los saqueadores, los que montan follones, los provocadores, los anarquistas, los que se cuelan (en las manifestaciones), el “enemigo interno”.
No obstante, lo que no pueden ni siquiera evaluar ni estimar los mentores de la estrategia comunicativa del Régimen es el si su propaganda tiene impacto en la población o si causa el efecto contrario. Porque fueron varios miles los que participaron en los enfrentamientos del domingo y decenas de miles los que no sólo no se marchaban, sino que no dejaban de gritar palabrotas hacia los maderos y aplaudían (aprobaban) los combates contra las fuerzas de represión. Y este es un mensaje que está siendo difundido en la sociedad (acerca del tamaño y la composición de los que participaron en los enfrentamientos) por los propios manifestantes, y que no puede ser ni controlado ni bloqueado.
La verdad es que los mediadores ya están desacreditados en la conciencia social. Es un proceso que se agudizará cada vez más, conforme los mass media se conviertan cada vez más claramente en unos mecanismos unidimensionales propagandísticos de la Dominación, abandonando hasta el famoso “pluralismo” ante la necesidad de una coalición propagandística e ideológica. Un ejemplo ilustrativo es que sobre una manifestación de cientos de miles de personas como la del domingo 12 de febrero (que la vieron y la disfrutaron los que salieron a la calle), los medios televisivos, electrónicos e impresos, hablan de unas pocas decenas de miles de personas reunidas. Sin embargo, falta mucho por hacer desfallecer en la conciencia social no sólo al mediador sino también la imagen que él ha sido edificando a través de los años sobre unos movimientos socio-políticos específicos y sus afiliados.
En cuanto a los enfrentamientos del domingo, repetimos lo que saben no sólo los cientos de miles de los manifestantes, sino ya al parecer todos los conocidos, parientes y amigos suyos: “Los que estuvieron participando en los enfrentamientos el domingo pasado no fue nadie más que el conocido “pueblo provocador”. Y el único “plan organizado” que “incitó” los enfrentamientos es el plan de la demolición de la sociedad, los restos humanos que deja detrás suya la desertificación capitalista y la brutalidad del Poder”.
El texto en griego.