Sigue el corto texto informativo de la Unión Sindical Libertaria de Ioánnina sobre una protesta realizada fuera de una hamburguesería de la ciudad de Ioánnina, por no haberles pagado la patronal de este negocio a dos trabajadores despedidos el dinero de sus sueldos. A continuación de este texto sigue el comunicado emitido por la Unión sobre el mismo tema.

El 4 de febrero de 2017 fue bloqueado por solidarios, solidarias y la Unión Sindical de Ioánnina, la hamburguesería Fat Angus, situada en la esquina de las calles Averof y Anexartisias, en el centro del mercado de Ioánnina. La patronal de este negocio se niega a pagar a dos repartidores sus sueldos (desde el verano pasado), la paga extraordinaria de la Pascua y de las vacaciones de verano de 2016. A cada uno de ellos le debe 550 euros. El bloqueo duró una hora, durante la cual se repartieron folletos y se estuvieron gritando lemas sin parar. Puede ser que el caso haya tomado la vía judicial, sin embargo, los trabajadores y las trabajadoras sabemos muy bien que las luchas, las reivindicaciones y la dignidad, se ganan sobre todo en la calle. No olvidamos, no nos tranquilizamos. El sindicalismo sin jerarquías es la pesadilla de los patrones y del Estado.

Ninguna paz con la patronal. La solidaridad saldrá victoriosa.

Sigue el texto repartido durante el bloqueo:

Las hamburguesas cuestan dos despidos

No es ni la primera ni la última vez que los patrones despiden a trabajadores con pretextos de tipo “no me llega el dinero”. Aún más si estos trabajadores no piden nada más que lo legal, o sea cobrar sus sueldos. Aún más si estos despidos son vengativos, como en este caso, que el patrón y su contable en vez de darles a dos trabajadores los días libres previstos por la legislación, firmaron su dimisión “por voluntad propia”. Y «se les olvidó» pagarles el dinero de los subsidios de Pascua, Navidad y de vacaciones. Notamos que este patrón había contratado a repartidores sin seguridad social, desinteresándose de su integridad física, así como de las consecuencias jurídicas que pudiera tener.

Al mismo tiempo que el empresario Tsiatis lloriquea por no tener dinero para pagar a los trabajadores, su negocio funciona normalmente (con nuevos repartidores). Al parecer ha pagado mucho dinero, no sólo por las materias primas necesarias para el funcionamiento del negocio, sino también por la publicidad necesaria de su negocio en una de las emisoras de radio más conocidas.

El plazo del tiempo que le habían dado los trabajadores no era corto. Disponía de casi tres meses para pagarles. Cuando se negó a hacerlo, una vez caducado el plazo, se le dio una prórroga, pero otra vez se negó a pagarles. Ya han pasado seis meses. No tenemos ilusiones falsas. Los patrones no nos pagan, no por no tener dinero sino por no querer hacerlo.

Su método nos es conocido. Un aplazamiento tras el otro, o espera que se olvide el asunto dentro del laberinto de la burocracia. Sin embargo, no cuentan con los repartidores. Si esperáramos que las instituciones (patrones) nos resolvieran los problemas que tenemos con los empleadores (patrones), las cadenas invisibles que nos mantienen atados al régimen de la esclavitud asalariada serían visibles y hablaríamos de esclavitud. La organización en asociaciones y sindicatos es lo que pondrá un frenazo a la arbitrariedad de la patronal.

Ya es tiempo que los patrones (pequeños y grandes) se enteren de esto. Los trabajadores repartidores no se han vuelto locos una mañana y se pusieron a repartir comidas, bajo lluvia o nieve, en el frío en el tráfico espantoso, arriesgándose de su integridad física. Lo hacen porque lo único que pueden vender es su fuerza laboral. (Lo hacen) para vivir con dignidad. No les piden limosna a los patrones, sino que les reclaman la paga de los subsidios, porque corresponden a horas de trabajo aprovechadas por los patrones para lucrar.

Que les pague de inmediato la patronal de Fat Angus la nómina a los despedidos.

Unión Sindical Libertaria de Ioánnina

El texto en griego, portugués.

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