1 de mayo: La clase obrera y la patronal no tienen nada en común1 de mayo: La clase obrera y la patronal no tienen nada en común

Por un sindicalismo de todos los trabajadores fuerte y sin jefes

Texto publicado en la página web del departamento griego de los Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), con motivo de las movilizaciones obreras del 1 de mayo de 2014.

“…Obreros rojos, blanco, amarillos, negros, venid, levantad la cabeza, tirar al suelo vuestras herramientas. Los patrones que se vayan al diablo. Al diablo la sirena de la fábrica. Este es el día de los trabajadores, nuestro día. Adelante…” (De la canción de la jornada de ocho horas)

Han pasado 128 años desde el 1 de mayo en Chicago y 109 años desde la fundación de los Trabajadores Industriales del Mundo como consecuencia de aquellos acontecimientos, y la historia retrocede de nuevo adonde ha comenzado: A las condiciones de trabajo flexibles, a los trabajadores precarios, al trabajo negro y no remunerado. El acervo de la jornada laboral de ocho horas fue abolido en la práctica con el consentimiento de la jefatura del movimiento “sindical” institucionalizado, nutrido por el Estado y altamente beneficiado por el Régimen. (Es un sindicalismo) de unos “sindicalistas” que, después de haber machacado todas las luchas, las han convertido de luchas de clase en luchas ramales (sectoriales), y después de haber convertido la huelga de arma contra el capitalismo en una fiestecita relajada, ahora vuelven para llorar sobre el cadáver del cuerpo que ellos han matado.

La cuestión de clase y obrera, sin embargo, es y sigue siendo diacrónica:

” … La clase obrera y la clase de los patrones no tienen nada en común. No puede haber paz mientras el hambre y la indigencia afectan a millones de trabajadores, y los pocos que componen la clase de la patronal poseen todos los bienes de la vida. Entre estas dos clases tiene que tener lugar una lucha, hasta que los trabajadores del mundo se organicen como clase, ocupen la tierra y los medios de producción, y eliminen el sistema salarial.

Consideramos que la concentración de la administración (gestión) de las industrias en cada vez menos manos elimina la posibilidad de los sindicatos de hacer frente al poder cada vez mayor de la clase de los patrones. Los sindicatos de hoy favorecen una situación en la que un grupo de trabajadores se enfrenta a otro grupo en el mismo sector, así que un obrero acabe con otro obrero en la lucha por el salario. Por otra parte, los sindicatos de hoy ayudan a la clase de la patronal a crear entre los trabajadores la ilusión falsa de que tienen intereses comunes con sus empleadores.

Estas condiciones pueden cambiar los intereses de la clase obrera, así que ella cuente sólo con una organización estructurada, de tal manera que los miembros de una industria, o de cualquier industria, de ser posible, dejen de trabajar cuando se convoca una huelga o una abstención del trabajo en cualquier sector suyo, haciendo realidad la solidaridad entre los trabajadores y el lema “la injusticia contra uno es una injusticia contra todos”. En vez del lema conservador “salario decente por jornada decente”, tenemos que pintar en nuestra bandera la consigna revolucionaria “abolición del sistema de la esclavitud asalariada”.

La misión histórica de la clase obrera es deshacerse del capitalismo. La hueste de la producción debe organizarse, no sólo para la lucha diaria con los capitalistas, sino para continuar la producción cuando el capitalismo haya sido derrocado. Cuando nos organizamos en las industrias, formamos la estructura de la nueva sociedad dentro del cascarón de la vieja…”

(Introducción del Estatuto de los Trabajadores Industriales del Mundo- IWW).

Por mucho que traten de convencernos del fin de la historia, del fin del trabajo y de otras invenciones ideológicas sobre el fin del mundo y de nuestros acervos, nosotros como trabajadores debemos dar una respuesta, poniendo fin a su mundo: Él de la inseguridad, del hambre, de la represión, del racismo, de la xenofobia y del fascismo. En este contexto, participamos en las movilizaciones de los sindicatos de base locales por un sindicalismo fuerte y sin jefes, por un sindicalismo de todos los trabajadores y no de los jefes sindicales.

Trabajadores Industriales del Mundo (IWW), Departamento Griego

El texto en griego, portugués.

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