El siguiente comentario fue escrito por una persona que participó en un debate abierto en Atenas Indymedia sobre las próximas elecciones.El comentario fue publicado en la página web. En el mismo debate otro comentario que publicamos en otra entrada nuestra fue “censurado” y trasladado a la sección de los comentarios ocultos. El redactor del comentario empieza el texto respondiendo a otro comentario en el cual se señalaba que hace falta mucho trabajo por parte de los anarquistas.

Y no hace falta sólo muchísimo trabajo, sino también mucho tiempo de trabajo. De trabajo colectivo e individual, de trabajo sistemático, difícil y persistente. Con consecuencia, continuidad y compromiso. Por lo general, debido a la edad promedio baja en el “espacio” (anarquista), en el ambiente de los procesos colectivos prevalece un sentido distorsionado del tiempo. Sientes que a causa de la juventud la mayoría de estos y estas jóvenes tienen una sensación completamente personal del cómo fluye el tiempo político en todas las coyunturas. A veces lo conciben altamente condensado (por ejemplo, en diciembre de 2008) y otras veces (la mayoría) distendido…

No creo que muchos y muchas estén dispuestos a “tirar” el carro, a pesar del abucheo que están recibiendo y recibirán por las cuadrillitas aformalistas. En las fiestecitas, los conciertos, y los otros eventos “auto-organizados” acuden miles de personas. Por desgracia, el nivel medio de la formación a nivel de cosmovisión y de concientización política y de clase en el “espacio” llega hasta poco después del dipolo acab-antifa… Y este es el mayor problema: Si queremos formar de manera anti-jerárquica un movimiento libertario consciente y eficiente, compuesto por colectividades políticas organizadas, con raíces sociales y con acciones dirigidas a los sujetos políticos, tenemos que dedicar demasiado trabajo y demasiado tiempo individual y colectivo para ver algunos mínimos resultados alentadores 2-3 años después.

Por lo general, en los procesos del “espacio” (anarquista) prevalecen estas fanfarronerías anti-dialécticas bien conocidas, el lenguaje poético-sentimental y los procedimientos aformalistas interminables. Por lo tanto, una gran parte de los participantes en los procesos del “espacio” (asambleas y acciones) no edifican conciencias fuertes (de clase y políticas) sino que prevalece una sopa fría de integración emocional. Y cuando termina la juventud y los sentimientos de rabia se agotan, el 80 -90% de ellos se van a casa a escuchar su musiquita, y después de 1-2 “ensayos” se alinean frente a las urnas para votar cualquier residuo político de la socialdemocracia neoliberal o del bolchevismo quebrado desde hace varias décadas.

Recuerdo que esde 1984-1985 han pasado miles de turistas y turistas por el “espacio”, la gran mayoría de los cuales ahora están en casa y hacen comentarios graciosos en Facebook y en los otros medios “sociales”. Pocos y pocas de los y las que han permanecido participan y luchan después de sus 30-35 años por la causa de la anarquía. Dejamos de lado el hecho de que una gran parte de ellos pertenece a la pequeña burguesía y que no pertenecen (y nunca han pertenecido) a las clases sociales inferiores oprimidas. Así que tan sólo su interés de clase, combinado con el bajo grado de su concientización política, los ha conducido racionalmente adonde están hoy, y son estos los factores que los han hecho reproducir la dominación burguesa. La misma “gangrena” continúa en la actualidad.

Y para volver al tema del debate, viene el “ansioso” que tiene prisas y lo quiere todo “aquí y ahora” (empleando los lemas del populista Papandreu, primer ministro en los años ´80 y ´90), y pregunta (de manera supuestamente bienintencionada…) qué vamos a hacer ahora que Lafazanis ha fundado el partido del dracma socialdemócrata. ¿Qué quieres que hagamos? ¿Votar el cadáver político bautizado “Unidad Popular”? Ni muertos… ¿Sacar a “insurrectos” de nuestros sombreros mágicos y llenar las calles? La muerte y el derrotismo prevalecen desde que SYRIZA ha logrado capitalizar políticamente en las urnas la acción social radical de 2010-2012 en las calles.

¿Debemos edificar un movimiento por la vía rápida (fast track) ¿Con quiénes tenemos que aliarnos para conseguirlo en un tiempo dt? ¿Con los que apoyaron en las elecciones anteriores al Syriza, sosteniendo que el movimiento está ganando mejores posiciones de reivindicación con el “primer gobierno izquierdista”, o en compañía de los que denominaron proceso de democracia directa el referéndum gubernamental, sólo para votar y apoyar el “no”? ¿O acaso tenemos que ir cogidos de la mano con los neo-bolcheviques “libertarios” que gritan los lemas que gritaban los comunistas en la guerra civil? ¿Has visto tú ningún análisis serio y alguna autocrítica sobre las evaluaciones y acciones políticas equivocadas de todos los anteriormente mencionados? ¿Hay algún esfuerzo, aunque sea mínimo, por edificar una política colectiva de evaluación de las opciones políticas y de sus resultados? Yo lo que veo, oigo y leo hasta hoy son solamente fanfarronerías y textos sin sentido alguno…

Aquí cualquier aventurero amargado pone una A circulada delante de cada invención ideológica suya, y las colectividades políticas del movimiento libertario en el territorio del Estado griego sin aclarar de una manera colectiva y federal el entorno de su existencia, o sea en qué coyuntura económica, política y social estamos viviendo y luchando, y sin ocuparse de los ejes fundamentales de la cosmovisión y la formación del movimiento (el término alternativo que está de moda es “propuestas”), esperan inconscientemente y con paciencia el gran “error” en la táctica de la Soberanía, tras el cual las clases sociales inferiores oprimidas saldrán a la calle para manifestar furiosas. Y entonces nosotros saldremos también a la calle como las ratas para injertarlas con la combatividad insurreccional y aformalista, por si les persuadimos y se realiza este ataque imaginario al Parlamento, para que se destruya lo “existente”.

El cristianismo, en las primeras décadas de su trayectoria histórica como religión, estaba mucho más cerca de la realidad (de aquel entonces)…

Y como he escrito muchas cosas, voy a hacer un resumen:

1. Los que participan en el mercado agropecuario de las elecciones, echando su papeleta a la urna, están por antonomasia fuera del movimiento anarquista. Punto. Pueden autodenominarse “autónomo”, “jaleo auto-irganizado”, “individualidad insurrecta” y todo lo que se les pase por la cabeza, menos anarquistas. Los discursos de Durruti sobre las elecciones en 1936 los conocemos. Que no se repitan, tratando de identificar, de una manera anti-dialéctica y anti-histórica, el pasado histórico de la España anterior a la revolución con el presente en Grecia.

2. A propagar la abstención masiva, a nivel nacional, en el ámbito del movimiento y sobre todo política. De ser posible, con un cartel común, decidido por todos y “edificándola” sobre las decisiones de un evento de dos días entre las colectivdades anarquistas. Un cartel rojo y negro pegado en decenas de miles de paredes en toda Grecia, antes y después de las elecciones, por mucho que lo rompan y por mucho que se peguen sobre él basuras electorales.

3. Acciones colectivas de carácter social, repartiendo textos en cada ciudad, en cada pueblo y en general donde hay colectividades libertarias para realizarlas. Acciones de intervención social que desarraiguen la “lógica” de la delegación. Ya, después de la experiencia colectiva y social de la gestión política del tercer memorándum por la torpe socialdemocracia neoliberal, hay muchos argumentos para que nuestro discurso sea convincente. Para poner de relieve el tríptico resistencia-auto-organización-solidaridad como el único rival realista de la opción de la delegación “facilmente digerible” de las urnas.

Organización y lucha por el comunismo y la anarquía

El texto en griego.

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