Texto publicado en la página web de la Ocupación Sinialo, sobre la tentativa de un hombre desesperado pero decente de reconectar el suministro eléctrico que le había cortado la Compañía de Electricidad. Recordamos que hace unos meses el Régimen impuso un nuevo impuesto inmobiliario, cobrado con las facturas de electricidad.

Hace unos días Francisco P, mecánico en ascensores, de unos 40 años de edad, subió a un pilar de electricidad de la Compañía “Pública” de Electricidad, en el barrio Egaleo de Atenas, obviamente para reconectar el suministro eléctrico que le había cortado la Compañía de Electricidad hacia una semana. A sus vecinos que le preguntaron gritando qué estaba haciendo sobre el pilar de electricidad, contestó que estaba recuperando lo que le pertenecía. Poco después fue golpeado dos veces por la corriente de electricidad, siendo el segundo golpe el más fuerte, tan fuerte que lo hizo caer del pilar. Fue trasladado al Hospital General del barrio de Nikea y a continuación al hospital Thriasio. El estado de salud de Francisco es muy grave. Tiene de múltiples lesiones en la pelvis, las piernas y los riñones, aparte de las quemaduras en su piel…

Francisco, despedido y con su madre postrada en la cama, ilustra una consecuencia dramática de la crisis en medio de miles de otras. Con una sola diferencia: No se trata de un hombre que procedió a un “acto de desesperación”, sino de un hombre que hizo una acción de resistencia, situada entre la desesperación y la desesperanza. Esto puede explicar los errores trágicos de su tentativa. Por un lado la injusticia y la apatía que la fomenta, y por otro lado esta abrumadora sensación de la ley natural y la rabia que le da voz.

Alguien puede preguntar dónde están los vecinos indignados, dónde está el ataque a la Compañía de Electricidad, a la Policía, al Ayuntamiento… De momento un barrio mudo balancea entre el fatalismo y la paciencia insoportable. Las demás respuestas están por venir…

El texto en griego y fotos aquí.

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