El 6 de mayo se celebran en Grecia unas elecciones generales anticipadas. Antes de citar unos datos y ejemplos que confirman el hecho de que estas elecciones constituyen una estafa más descarada que todas las estafas electorales anteriores, publicamos una breve crónica del marco social y político que las precedió.

Hace seis meses el gobierno del partido Pasok estaba agonizando. El sistema político recurrió a la solución de un gobierno de coalición, formado por tres partidos: el denominado Movimiento Socialista (Pasok), que en realidad es un partido neoliberal con elementos socialdemócratas, el partido derechista de la Nueva Democracia y el partido ultraderechista-nacionalista Laos. Las élites locales sometieron al país a la tutela de la Troika, o sea del Fondo Monetario Internacional, del Banco Central Europeo y de la Unión Europea. Esta coalición, junto con unos diputados derechistas, votó el primer memorándum, imponiendo al pueblo unas medidas penosas supuestamente para ahorrar dinero y poder pagar el préstamo tomado del FMI,  y vendiendo al Capital trasnacional el país entero. Tres meses más tarde el partido Laos, en una exhibición de su política oportunista, se retiró de la coalición y del gobierno. Es que se estaba aproximando la fecha de la votación del segundo memorándum y de unas medidas aún más duras, y los sondeos indicaban un descenso tremendo de los porcentajes de estos tres partidos del llamado bloque a favor de los memorándum.

Era claro que al bipartidismo poco le quedaba. Ya no podía contribuir mucho a la desorientación de la sociedad. El Sistema recurrió a otra reserva suya: el multipartidismo. De repente aparecieron unos cuantos pequeños partidos, mayoritariamente surgidos de las entrañas de los dos partidos grandes y de retórica en contra del memorándum. Junto con ellos el Sistema movilizó otra reserva vieja y fiable: el fascismo, en concreto el grupúsculo neonazi paraestatal Jrisí Avgí, promocionando sus ideas en todos los medios de desinformación. También, durante los últimos meses el Régimen intensificó los pogromos y las persecuciones de los inmigrantes, reforzó su arsenal jurídico contra ellos, procedió a deportaciones masivas, abrió el primer campo de concentración para inmigrantes, pero sobre todo trató de convencer a la sociedad sufrida, desesperada y empobrecida que la culpa de todos los males la tienen los inmigrantes. Aquí hay que señalar que todos los medios de desinformación jugaron un papel primordial en esta operación de lavado de cerebro.

Al mismo tiempo el Sistema desató una ofensiva sin precedentes contra los componentes sociales que resisten de forma activa y combativa a la imposición del totalitarismo. Locales, asambleas de plazas y barriales, ocupaciones, centros sociales y proyectos auto-gestionados, se pusieron en la punta de mira de la represión. Después de la aparente represión del movimiento de las plazas (indignados) hace unos meses, el movimiento libertario, anti-autoritario, anarquista fue el objetivo principal tanto del Estado oficial como de sus aparatos paraestatales. Sin embargo, la resistencia social sobrevivió a estos ataques. Ya estaban echados los cimientos de la resistencia colectiva. El pueblo luchador, los hombres dignos de este país dieron una respuesta sonora al Poder con la manifestación grandiosa del 12 de febrero. En Atenas más de medio millón de personas se rebeló contra los símbolos de la tiranía, causando sentimientos de perplejidad y temor a todos los gobernantes y a la Soberanía en general. Al mismo tiempo, movimientos locales en varias partes del territorio del Estado griego están luchando contra la venta de los recursos naturales al Capital, contra la privatización de todos los bienes públicos, contra los numerosos nuevos tributos e impuestos, contra la eliminación del carácter público de la Educación, contra un Sistema voraz e insaciable que no se limita a recortar subsidios, salarios y pensiones, a abolir derechos laborales y a imponer medidas económicas conduciendo a la mayor parte de la población a la miseria, sino que nos está quitando la vida, metafórica y literalmente. Los más de 2.000 suicidios en los últimos seis meses demuestran que la sociedad griega está entregada a la vorágine capitalista más cruel y despiadada que se ha experimentado.

Con el paso del tiempo cada vez más gente se va percatando de que lo que la Soberanía llama crisis no es nada más que una ofensiva de los Estados, de la patronal y el Capital trasnacional, primeramente bancario, cuyo objetivo es la desarticulación del tejido social, la esclavización total de los oprimidos y la aceleración del proceso de transformación de la sociedad en una agrupación de individuos, dóciles y obedientes al Poder. Cada vez más gente se da cuenta de que la planificación de la imposición del totalitarismo había sido realizada con antelación por todos los agentes del Poder. Un ejemplo ilustrativo es un informe de la OCDE de 1996 en el que la Soberanía da sugerencias, recomendaciones y directrices a los gobiernos de cómo manipular a la sociedad y de cómo confrontar situaciones de crisis, como la actual. En este informe se refleja toda la realidad social actual en Grecia.

Así pues hemos llegado al circo de las elecciones. Durante los 8 meses que las antecedieron el Poder estaba tratando de ganar tiempo para votar más memorandos, más medidas anti-obreras, más leyes dictatoriales. Al tiempo estaba retrasando las elecciones, justo para presentarlas ahora como codiciadas, como algo necesario, como una catarsis. Ha llegado el momento en el que el pueblo por fin castigará a los malos y corruptos y premiará a los buenos y decentes. Todo esto en el ámbito del parlamentarismo y por supuesto del capitalismo. Pero centrémonos en algunos aspectos de estas elecciones que las hacen diferenciarse de todas las anteriores (en el marco del parlamentarismo).

1. Es la primera vez después de la transición (1974) que el Sistema se ve forzado a recurrir  a la vez a las reservas del multipartidismo y del fascismo abiertamente declarado. Es la primera vez que la sociedad es abiertamente chantajeada por el Poder local y europeo. Sin ningún escrúpulo están chantajeando al “ciudadano libre en la Democracia” de votar por los dos partidos de la coalición del gobierno, en caso contrario “el país va a quebrar”.

2. Es la primera vez que se van a celebrar elecciones con una ley electoral que ridiculiza cualquier sentido de democracia burguesa y representación. Según esta ley se le da un bonus de 50 escaños al primer partido en votos, o sea que al primer partido se le regala el 1/6 de los 300 escaños del Parlamento unicameral. Esta misma ley electoral es tan compleja y oscura que hasta los mismos “expertos” en estadísticas mascullan las palabras al referirse a sus lados oscuros y a los cálculos matemáticos incorporados para premiar al primer partido. Por ejemplo, los porcentajes de los partidos que no consigan un 3% para entrar en el Parlamento (residuo de otra ley electoral, hace muchos años, confeccionada ante la posible entrada en el Parlamento de un partido de la minoría musulmana de Tracia…) se sumarán al del primer partido, como escaños. O sea que el primer partido es el mayor beneficiado de este ridículo, de este juego totalmente amañado, de esta estafa abiertamente declarada como tal. Se nota que los votos en blanco y los inválidos no cuentan y no se distinguen entre sí. Se nota también que la abstención va a superar el 38% (28% en las elecciones anteriores), y eso que en teoría en Grecia el voto es todavía obligatorio…

3. Es la primera vez que se van a celebrar elecciones con todos los ministros del gobierno en sus puestos y no con un gobierno en funciones, como ha ocurrido en todas las elecciones generales anteriores. Y sobre todo con un Ministro de Interiores del Pasok, responsable de todo el proceso electoral. Asimismo, es la primera vez que los primeros resultados indicativos van a tardar más de dos horas en anunciarse. La posibilidad de un fraude y de una confección de los resultados según convenga el Poder, ya se ha convertido en certeza.

No tenemos ninguna ilusiónsobre el buen funcionamiento de un sistema representativo. La representación no es participación. Todas las elecciones son una estafa. Hemos publicado, sin embargo, estos últimos datos y ejemplos para desenmascarar aún más la estafa de las elecciones y sobre todo para demostrar de que trucos (del todo legales, ¿no?) se puede valer y a que subterfugios puede recurrir un sistema podrido para sobrevivir y que la participación en este juego amañado significa la aceptación, la confirmación y por consiguiente la perpetuación de su existencia. La abstención activa de las elecciones es más que nunca un deber. Han caído las máscaras.El Sistema está desnudo. No tiene la más mínima legitimidad en la sociedad. Aceleremos su descomposición y démosle el golpe de gracia. Si no, nos va a enterrar en su propia tumba.

3 comentarios para “Elecciones generales del 6 de mayo: el colmo de la estafa electoral”

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