El domingo 1 de junio de 2014 el Sindicato de Camareros y Cocineros de Atenas, la Asamblea Popular de Petrálona, el Espacio Colectivo por la Comida, y varios colectivos de este barrio de Atenas realizaron una concentración fuera de la cafetería Votanopolío, situada en una de las plazas del centro de este barrio, cerca del centro de Atenas. A continuación se analizan los motivos de esta concentración de protesta.

Hace unos días fue despedida una trabajadora en esta cafetería supuestamente alternativa. Tanto ella como los demás trabajadores en este negocio trabajaban con unas condiciones laborales que nada concuerdan con el alternativismo que vende esta cafetería y varios negocios semejantes que pretenden dan la sensación de que son distintos a los demás negocios de su categoría, la falsa ilusión de lo colectivo (a veces vendiendo “cooperativismo” junto con el alternativismo), a menudo con un toque cultural (más bien pseudo-cultural) que se supone que se opone a la banalidad. El objetivo es atraer aquella clientela que busca lo distinto, lo diferente, lo “alternativo”, desde luego siempre en el ámbito del consumismo y del mercantilismo.

Las condiciones laborales, sin embargo, en los negocios del alternativismo no son nada alternativas. En concreto, en dicha cafetería los trabajadores recién contratados llevan unos meses trabajando sin seguridad social, y luego trabajan de ocho a once horas diarias cobrando la mitad de los puntos de la seguridad social que corresponden a su trabajo. La patronal no les pagaba ni las horas extraordinarias, ni el plus (incremento) por cada hora trabajada en festivo, ni las dos pagas extraordinarias anuales entre Navidad, Pascua y vacaciones de verano. Los esclavos asalariados de este negocio trabajaban en todos los puestos, y cada uno de ellos hacía el trabajo de tres, trabajando hasta once horas sin descansar y a veces sin siquiera poder ir al servicio durante la jornada de trabajo exhaustiva. El horario “flexible” obligaba a los esclavos asalariados a empezar su jornada unos días de la semana por la mañana y otros por la tarde. Como consecuencia de esto su vida personal era sacrificada en aras del alternativismo y por supuesto de las ganancias de la patronal. Y desde luego, de bajas por enfermedad o de días libres ni hablar.

Hace dos meses la trabajadora despedida se lesionó en la nuca después de una jornada exhaustiva de once horas. Al principio el patrón del negocio le dio una baja por enfermedad, sin embargo, a continuación cambió de opinión. Cuando la trabajadora reclamó este derecho suyo, el patrón quitó su nombre del programa de turnos de trabajo durante los diez días siguientes, y cuando ella regresó a los diez días para trabajar, el patrón le pidió que dimitiera ya que según él “no estaba satisfecha de las condiciones de trabajo”. La trabajadora no sucumbió a su chantaje y fue despedida.

La trabajadora está reclamando una indemnización por despido con base en el salario real y no con base al salario declarado por el patrón. Señalamos que ninguno de los sindicatos oficialistas ha apoyado la reivindicación de la trabajadora y las condiciones laborales de esclavitud, y que todos los medios de desinformación masivos han silenciado esta historia.

El alternativismo vende, ya es hora de pagar.

Fuente: http://laikisineleusipetralona.espivblogs.net.

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