Texto de la Asociación de traductores-correctores, publicado en su página web con motivo de la votación inminente de una nueva ley General de la Seguridad Social, probablemente la peor (para los trabajadores) de todas las que han sido aprobadas durante los últimos años.

Recientemente, el gobierno anunció sus nuevos planes sobre la nueva ley de la seguridad social, utilizando exactamente los mismos argumentos que habían utilizado durante años los gobiernos anteriores, sobre la “sostenibilidad”, la “justicia”, e.tc., legitimando todas las leyes anti-obreras anteriores de la seguridad social, y engañando abiertamente a los trabajadores.

Como trabajadores autónomos, los traductores-correctores somos llamados a pagar el 20% de nuestros ingresos netos para nuestra jubilación (pensión), además del 6,95% (que tenemos que pagar) para servicios de atención médica. En realidad, esto significa pensiones de hambre (o sea jubilarse en la vejez avanzada, después de los continuos retrasos de la edad de jubilación) para la gran mayoría de nuestros colegas, que trabajamos de una manera “flexible”, sin tener un trabajo fijo, trabajando muchísimas horas al día y cobrando unas migajas. El gobierno utiliza el argumento de la reducción de las contribuciones de ciertos trabajadores autónomos como una prueba de “justicia social”, ocultando, desde luego, el hecho de que en este caso el trabajador, por un lado conseguirá una pensión muy reducida, y por el otro lado no recibirá las prestaciones que corresponden a las altas contribuciones que ha pagado los años anteriores. Estas contribuciones, junto con la falta de prestaciones sanitarias, los impuestos insoportables sobre todo el salario, la llamada contribución de solidaridad, el impuesto de actividades económicas, los varios tributos, e.tc., conducirán a la extinción y al empobrecimiento a aún más miles de trabajadores por cuenta propia (autónomos) y a otros trabajadores.

El gobierno elimina completamente cualquier carácter redistributivo que haya tenido el sistema de la seguridad social, convirtiéndolo en un asunto individual del trabajador, y dejando un campo abierto para las agencias de seguros privadas. (Ya, simultáneamente con la presentación de la nueva propuesta de la Ley General de la Seguridad Social , el gobierno no ha perdido nada de tiempo y ha presentado en el Parlamento un proyecto de ley de 600 páginas que regula el sistema de los seguros privados, armonizándolo con la legislación vigente en la Unión Europea). La obligación del Estado se limita a la llamada jubilación “nacional” de los 384 euros, por supuesto sin ninguna garantía ni sobre la cuantía de la pensión, ni sobre su carácter fijo y para todos, ya que está en marcha un debate sobre la prestación de la pensión de jubilación según los ingresos del trabajador a jubilarse. Según la propuesta del gobierno, no tendrán derecho a esta pensión los que no llevan 40 años viviendo en Grecia, ¡ni los que se ven obligados a jubilarse por incapacidad! En general, la pensión (contributiva + nacional) se reduce incluso para los asalariados, en comparación con la prevista con la ley anterior de Loverdos (3863/2010), ya que será calculada sobre la base de la tasa de sustitución del 38,68%, en comparación con el 45,85% de la ley anterior de Loverdos y el 70 % del sistema anterior a esta ley, y sobre la base de un salario pensionable inferior, ya que se tendrá en cuenta la cotización de toda la vida laboral y no sólo los últimos cinco años cotizados.

Además, se van a unificar todos los fondos en una organización, la Agencia Nacional de Seguridad Social (EFKA), y se van a reducir todas las prestaciones. Será abolida la pensión complementaria, y a partir de 2018 se reducirán las pensiones de los que ya están jubilados. Estas medidas no son tomadas por irse quebrando los fondos debido a las jubilaciones anticipadas, a las pensiones altas y al desempleo, como falsamente sostiene el gobierno. Las reservas de los fondos, es decir, el sudor de los trabajadores que han estado pagando por muchos años, no desaparecieron con la responsabilidad de los trabajadores: Se convirtieron en dinero (Capital) barato para los empresarios, y en “desarrollo”, se desvanecieron con la evasión de impuestos de los patrones, y con las reducciones continuas de las contribuciones patronales. Fueron robados y recortados por todos los gobiernos anteriores y por el actual, de acuerdo con los deseos de los capitalistas y la Unión Europea. Que aseguren (garanticen), por lo tanto, ellos y su Estado la “sostenibilidad” de los fondos, y dejemos de lado los cuentos de hadas.

También, el gobierno está festejando por haber “convencido” a los empleadores a pagar las contribuciones que han subido un 1%. Sin embargo, esta tarea no ha sido tan difícil: Se trata de un aumento tan sólo temporal que concierne a los fondos de pensiones complementarios. Con respecto a la pensión principal, durante los últimos años las contribuciones patronales se han reducido un 3,9%, y lo más importante es que este aumento tiene una recompensa para los patrones: La “mejora del ambiente empresarial”, o sea menos impuestos y subsidios para la patronal, así como otras medidas que los empleadores están exigiendo para aumentar sus ganancias. Hace unos días fue votada (con las notas necesarias: asi el gobierno renuncia a su responsabilidad) la Carta Social Europea Revisada, la cual consolida el derecho a los empleadores al lock-out (cierre patronal), así como la abolición del derecho de los trabajadores al recurso unilateral al arbitraje cuando hay litigios laborales.

Es seguro que durante los próximos meses se presentará la obra teatral de la “negociación dura”: La Troika-Cuarteto va a querer imponer condiciones salariales (de ingresos) para recibir la pensión “nacional”, y el gobierno se estará resistiendo vigorosamente. La Troika-Cuarteto va a querer aumentar los años cotizados para jubilarse (para recibir la pensión mínima), de los 15 a los 20, el gobierno estará poniendo “líneas rojas”, e.tc. No consintamos esta tomadura de pelo. Exijamos lo que nos pertenece:

– Que permanezca y que se refuerce el carácter redistributivo de la seguridad social. No vamos a convertirnos en “inversores” individuales de nuestras contribuciones.

– Reducción de las contribuciones según los ingresos, sin ninguna reducción de las pensiones y de las prestaciones sanitarias, como ellas eran válidas antes de los recortes consecutivos.

– Abolición de todas las leyes anti-obreras de la seguridad social.

– Sanidad gratuita para todos: Desempleados, inmigrantes, trabajadores sin seguridad social.

– Que los capitalistas devuelvan las reservas de los fondos robadas.

– Que no consintamos la desarticulación definitiva del sistema de la seguridad social.

– A reclamar toda la riqueza que nosotros producimos.

– Participación en la huelga del 4 de febrero. Escalonamiento de la lucha.

Asociación de traductores-correctores

El texto en griego.

Un comentario para “Contra la nueva Ley General de la Seguridad Social, contra el saqueo continuado de nuestra vida”

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