Texto de la okupa de Heraclión Evangelismós, pubicado en su página web.

¿Quiñen se lo imaginaría? La Escuela Politécnica de Creta poco a poco se va percatando de que no ha sacado el máximo partido de los inmobiliarios que tiene en su posesión. Pone en marcha, pues, el proceso de “rehabilitación” del edificio en el que se alberga la okupa Rosa Nera durante los últimos años. Esta tentativa viene a conectarse con los desalojos recientes de varias okupas en toda Grecia por el gobierno de Syriza (el cual ha tachado muy rápido-como era de esperar-su pasado “izquierdista” y los comunicados de denuncia de los desalojos de las okupas, emitidos por este partido antes de tomar el Poder). Desde 2016 han sido desalojadas las okupas de techo para inmigrantes Orfanotrofío, Hurriya y Nikis en Tesalónica, Alkiviadou en Atenas, así como la okupa Villa Zografou en Atenas, Anoixto 3º en Syros y Barricada en Lárisa. La “rehabilitación”, sin embargo, del edificio de Rosa Nera se ha ido integrando en el marco tanto de la expansión de la industria turística en Creta, como de las políticas de austeridad, de privatización y de mercantilización de cada vez más actividades universitarias y del sector público en general.

Seamos algo más específicos. La Universidad de Creta alquiló el edificio de la okupa Rosa Nera a una conocida cadena hotelera con el fin de que albergara un hotel de lujo. Este ejemplo es ilustrativo de la dirección que ha tomado el Capital en la isla de Creta. Sin duda, la industria turística ha tenido éxito en la isla, no sólo consiguiendo permanecer viva, sino continuando expandiéndose en tiempos de crisis. Este éxito para los patrones de la industria turística, para los trabajadores significa explotación cruel, horas extras no cobradas, trabajar sin seguridad social, días libres inexistentes e intensificación constante. Al mismo tiempo, los municipios, las autoridades locales, y todos los representantes del Estado saben muy bien cuál es el papel que les toca jugar en este proceso. Este papel es el de la legalización de este proceso en la conciencia de la sociedad local. De este modo el turismo se convierte en salvador de la economía, portador de “desarrollo”, así como algo que “da vida” a la isla, y una manera de exportar nuestra civilización maravillosa. En cambio, para nosotros “desarrollo” significa dinero metido en los bolsillos de los patrones, trabajo en calabozos modernos, extensión de los conceptos de la comercialización y del espectáculo en unos lugares que hasta el pasado reciente estaban lejos de ellos.

Por supuesto que este proceso se presenta como una solución legal al problema de la falta de fondos de las Universidades. La falta de fondos (su financiación deficiente por el Estado) ha sido una buena excusa para que las Universidades convirtieran algunas de sus actividades en negocios lucrativos. Este hecho conlleva su colaboración con empresas privadas y su conexión con el mercado (en el caso de la Universidad de Creta también con la industria de armas) y la concesión de sus estructuras al Capital privado. Un ejemplo ilustrativo en la ciudad de Heraclion constituye la negociación de la Universidad de Creta con Gianna Angelopulu sobre la “rehabilitación” por las empresas de esta persona de edificios en Cnoso, los cuales podrían usarse como residencias universitarias y como un parque temático sobre la civilización minoica. En 2015 la fracción estudiantil del partido derechista Nueva Democracia propuso el uso del edificio de la okupa Rosa Nera como residencia estudiantil.

Las ocupaciones no son unas meras paredes, son lugares de solidaridad en la práctica, ofreciendo techo a personas que sobran en el mundo del capitalismo, son lugares en los que se albergan nuestras luchas contra el Capital, cualquiera que sean las formas que tome, contra los patrones, contra los fascistas y contra el Estado. Por último, son cunas de una cultura capaz de crear rupturas a la máquina de alienación constante llamada sociedad capitalista. Es una cultura dentro de la cual las relaciones humanas no se edifican sobre la base de la posición de cada persona en el mercado capitalista. Es una cultura en la cual se lucha diariamente contra la explotación de hombre por el hombre, y en la cual el arte y la civilización no se filtran para parecer más atractivos a los turistas. Por todas estas razones no seremos espectadores de las tentativas de ningún rector, de ningún alcalde  de ningún hotelero de convertir estos edificios en las herramientas del “desarrollo”.

Okupa Evangelismós, Heraclión, Creta, junio de 2017

El texto en griego.

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