Desde hace 23 años la okupa “Villa Amalías” constituye un espacio político, cultural y social abierto, así como una vivienda colectiva. Durante todos estos años en ella están funcionando varios grupos, como un grupo teatral, un grupo de organización de conciertos, un grupo de grabación, un taller de vidrio manchado, un espacio para niños, un grupo de bailes, de gimnasia, de clases de idiomas extranjeros, de clases de informática, una colectiva impresora, un grupo de proyecciones, una biblioteca de préstamo, un lugar donde tiene lugar intercambio de discos y cds. También se han celebrado eventos políticos y culturales de otros grupos. Además, la okupa “Villa Amalías”, aparte de las actividades celebradas dentro de ella, ha contribuido a la solución de varios problemas de su barrio, participando tanto en la Asamblea de Habitantes de la Plaza Victoria como en la realización de acciones abiertas en la zona, tales como información por megafonía, bazares de trueque, comidas colectivas y eventos infantiles en la plaza.

Durante estos 23 años, la okupa “Villa Amalías”, a través de la síntesis polimorfa de las personas y los grupos que la componen, ha adquirido unas características políticas multifacéticas, derivadas del movimiento de las ocupaciones, del movimiento anarquista y antiautoritario y del movimiento obrero y de clase combativo. Son unas características que han adquirido un fundamento material a través de la co-organización y participación en marchas, así como mediante intervenciones y movilizaciones asociadas con luchas antirracistas y antifascistas, con la solidaridad con okupas en persecución, con los inmigrantes y con compañeros acusados, con la lucha de los estudiantes y los alumnos de secundaria, así como con luchas por la recuperación de espacios públicos abiertos.

El edificio de la okupa había estado abandonado desde 1973 y estaba en un estado horrible (hasta 1990). Desde el año 1990 que fue ocupado, está vivo y es conservado con las aportaciones y el trabajo personal tanto de los mismos okupas como de otros compañeros solidarios. Los supuestos propietarios del edificio, es decir el Ayuntamiento de Atenas- el cual tiene una propiedad inmobiliaria enorme- así como el Organismo de Edificios Escolares, son conocidos de varios casos de expropiación de propiedad privada y desclasificaciones ilegales, siendo el punto culminante (de estos casos) el caso del edificio gigantesco Jaragionis, en la esquina de las calles 3 de septiembre e Iulianú, que de la noche a la mañana se convirtió en un centro comercial, si antes era un solar donde iba a construirse una escuela.

En oposición a los que ven los edificios y los solares como otra forma más de especulación, la okupa “Villa Amalías” y su acción son un ejemplo en la práctica del proyecto de su propuesta para la creación de centros sociales libres, opuestos a cualquier tipo de explotación económica, basados en estructuras auto-organizadas, anti-jerárquicas y horizontales, respetando al hombre y siempre apoyando a los de abajo en la pirámide social, un componente de los cuales somos nosotros también.

Por esta razón, el mantenimiento del edificio, como se ha mencionado anteriormente, es hecho por los okupas y los solidarios, sobre todo en los últimos 4 años, después de dos ataques incendiarios que han realizado contra la okupa los paraestatales, remunerados o no. Dichos ataques han causado grandes daños materiales pero no han impedido a la okupa “Villa Amalías” continuar su acción como un proyecto. Todo lo contrario: reforzaron la moral de las personas que la componen, y con la ayuda de todos los compañeros fue renovada la fachada del edificio en la calle Heyden, y comenzó la restauración y rehabilitación del interior del edificio con la ayuda y los consejos de arquitectos e ingenieros civiles.

Los ataques continuados no son los únicos que ha recibido el proyecto durante todos estos años. “Villa Amalías”, a causa de su ubicación, sus características políticas y sus principios, muchas veces ha sido atacada por el Estado y el paraestado. A todos los ataques contestábamos con nuestro discurso, haciendo públicos los acontecimientos y propagando nuestras posiciones y nuestros principios a través de intervenciones sociales abiertas.

El 20 de diciembre de 2012, a las 7:00h, hombres de la Inteligencia Nacional irrumpieron en la okupa, con el pretexto de la realización de una investigación para descubrir “drogas” y “explosivos”, posteriormente a una supuesta denuncia anónima y detuvieron a ocho personas que en aquel momento estaban en la okupa, de las cuales tres eran huéspedes. Se confiscaron unos objetos que la Policía utilizó como evidencias para confeccionar unos cargos de delitos mayores y menores que no están aceptados por nosotros. Aún menos si el cargo por nuestra acción criminal está basado en unas botellas de cerveza vacías y una cantidad mínima de petróleo encontrada al lado de una estufa.

Para nosotros, esta acción es una clara opción política del Estado. En tiempos de crisis económica y sistémica, el Estado está desatando un ataque hacia todos lados, degradando la vida de los de abajo y tratando de eliminar todos los núcleos de resistencia y creación de negativas. Esto puede realizarse con la violación de los derechos conquistados, con la propaganda de ideales racistas que promueven la fascistización social, con la creación de condiciones de inseguridad cuyo objetivo es la aceptación de la vigilancia constante de nuestras vidas, o con la persecución y afrenta de espacios y sujetos políticos que se oponen a todo esto.

Negamos todas las acusaciones. El arma nuestra es nuestro discurso.

Ya lo hemos dicho y lo decimos otra vez: “Llevamos años jugando al fútbol y todavía no hemos marcado… ”

Solidaridad con todas las okupas (y con la nuestra)

22 de diciembre de 2012,

Los detenidos de la okupa “Villa Amalías”

El texto en griego.

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