El 27 de julio a la madrugada, fuertes fuerzas policiales realizaron una operación coordinada de desalojo de tres edificios ocupados en Tesalónica: La ocupación “Orfanotrofío”, la ocupación Hurriya y la ocupación “Mandalideio”. Las fuerzas represivas retuvieron preventivamente a 83 personas: ocupantes, solidarios, refugiados e inmigrantes que residían en las okupas, y a continuación las arrestaron, acusándolas de “perturbación” de la paz pública. Una de las detenidas es una compañera nuestra, miembro de la colectividad por el anarquismo social “Negro y Rojo”. La operación represiva siguió con la demolición del edificio de la okupa Orfanotrofío.

Se trata de una amplia operación represiva, cuyos objetivos políticos son dos. Por un lado, (la operación) está integrada en la planificación de poner en el punto de mira a los refugiados y los inmigrantes, de su aislamiento social y de su reclusión en centros de reclusión-campos de concentración. Por el otro lado, sirve a las pretensiones represivas del Estado, contra los focos de resistencia social y de clase, contra el mundo de la lucha. El segundo objetivo es la imposición, por todos los medios, de las condiciones de indigencia y sumisión. Los lugares en los cuales se desarrollan los contenidos políticos de la auto-organización y la solidaridad con los refugiados, y la prueba en la práctica que la auto-organización social y de clase es capaz de ofrecer espacio y ayuda a los perseguidos, rompiendo en la práctica su aislamiento, constituyen un peligro constante para los gestores de la barbarie estatal y capitalista.

La operación represiva del 27 de julio es la continuación de una larga serie de otras operaciones semejantes contra los solidarios “no acreditados”, contra los que luchan para derrocar las condiciones que conducen a la indigencia y la muerte, no formando parte de los que intentan embellecer la imagen del Régimen. También, es la continuación de decenas de operaciones represivas contra espacios ocupados y estructuras del movimiento anarquista y anti-autoritario, a través de las cuales se pretende eliminar la lucha social y de clase, y poner en el punto de mira y limitar el movimiento anarquista-antiautoritario. Los ataques de las denominadas fuerzas antidisturbios llevan años alternando con los de los neonazis, ya que el Régimen ha soltado a sus lacayos, siendo consciente del peligro que constituyen para él los movimientos de resistencia colectivos, la organización de la vida social sin la intervención del Estado, y la socialización de las propuestas anarquistas-antiautoritarias.

Los responsables políticos de las recientes operaciones represivas habían actuado (obrado) durante muchos años como unas sanguijuelas sobre el cuerpo del movimiento, con el fin de tomar el Poder, habiendo sacado plusvalía política de las okupas y la lucha de solidaridad con los refugiados y los inmigrantes. El partido de Syriza constituye en este campo también el representante (portavoz) principal de las ofensivas estatales y capitalistas contra la sociedad, ya que por un lado debilitó al movimiento social y de clase con el comercio de esperanza, y por el otro lado, ha comenzado a oponerse a él abiertamente, difamándolo y haciendo uso de los pretorianos del Régimen. Dada su humillación generalizada, y la pérdida constante del consentimiento social luego de la imposición de unas nuevas duras medidas de saqueo (de la sociedad), las escorias de la Izquierda reformista no tienen más remedio que poner en el punto de mira, difamar y reprimir los focos de la resistencia social, de clase y política, para continuar con su tarea sin impedimentos: Agudizar las condiciones de indigencia y sumisión.

Unos días después de la finalización de una serie de movilizaciones combativas, en solidaridad con refugiados e inmigrantes, realizadas en Tesalónica y en el norte de Grecia durante la celebración del No Border Camp y del Encuentro Anarquista de Lucha, la operación llevada a cabo por las denominadas fuerzas antidisturbios tiene un carácter adicional: él de la revancha estatal contra el crecimiento de la solidaridad. Esta operación fue llevada a cabo después de una propaganda continua de los medios de desinformación y de las autoridades universitarias, la cual había ido allanando el terreno (el camino) para la realización de operaciones represivas, y fue la “respuesta” al despliegue de varias actividades colectivas (debates, eventos, manifestaciones), las cuales no ha sido posible reprimir directamente durante los diez días que duraron (del 15 al 24 de julio). Durante estas movilizaciones, los refugiados y los inmigrantes salieron masivamente a la calle el 22 de julio, día de manifestación en Tesalónica, rompiendo el aislamiento político y social que se les pretende imponer, y poniendo de relieve la perspectiva de las luchas comunes entre nativos e inmigrantes. Esta combatividad se está enfrentando con la agresividad estatal inmediata, expresada mediante la operación represiva del 27 de julio.

Como Organización Política Anarquista, habiendo organizado el Encuentro Anarquista de Lucha contra la guerra y el totalitarismo moderno, en solidaridad con los refugiados y los inmigrantes, durante el No Border Camp, declaramos nuestra solidaridad con los espacios ocupados atacados por la represión estatal, con nuestros compañeros y compañeras, y con los refugiados y los inmigrantes que apoyaron las movilizaciones con su presencia y sus actividades. Su presencia y actividad combativas los puso en el punto de mira de los aparatos represivos ya antes de la realización de dichas movilizaciones, por lo que son como componente del mundo de la Lucha.

Frente a las metodizaciones represivas, la resistencia no se vence y no retrocede. Lucha. Los compañeros y las compañeras que ocuparon las oficinas de Syriza en Tesalónica ya han transmitido el mensaje de la continuación de la lucha, el mensaje de la solidaridad que puede retener la difusión del temor y del fatalismo. A las bandas estatales y la represión respondemos con la insistencia de la lucha, la colectivización y el compañerismo. A la muerte lenta de un sistema quebrado que no tiene que ofrecer nada más que el temor y la miseria, respondemos con la organización de la lucha por la revolución social, la anarquía y el comunismo.

El texto en griego, portugués.

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