Sus planes se han realizado. Ahora queda por cumplir con nuestras promesas…

Ninguno de nosotros fue pillado desprevenido el jueves por la mañana. Las figuras represivas que rodearon nuestra casa, con sus uniformes puestos, cumpliendo con su deber a la madrugada de la miseria festiva de Navidades, no nos sorprendieron mucho. La metodización del desalojo de la okupa Termita es una historia que no es nueva y nos ha dado el espacio de agudizar nuestras resistencias y deseos.

Sobre el lobo que está disfrazado de oveja hemos hablado desde hace mucho tiempo. Seguro que la demanda que puso contra nosotros la Universidad de Tesalia S.A., siendo su ejecutor las fuerzas policiales de Tesalia, y la operación de desalojo-demolición de los edificios de la okupa, son una prueba más de nuestra opinión sobre la Universidad. La demanda y la demolición de los edificios, en nuestra presencia y en presencia de los solidarios que se encontraron en las proximidades de los edificios, fueron la aclaración del papel que juega cada uno. Con los maderos armados hasta los dientes y sujetando sus armas, el jueves a las 7:04h el desalojo fue realizado como un “proceso tranquilo” (con gruas, furgonetas, periodistas y un helicóptero) que confirmó el papel de la Policía griega, de los media locales, de los esbirros de todo tipo, de los patrones y de los “superiores” de este mundo. No sintiendo remordimientos por sus acciones, procedieron a la demolición directa de los edificios, brindando unas imágenes de destrucción a sus miradas macho, belicosas, habrientas de lucro.

El verano pasado luchamos no sólo por las paredes de los edificios, sino también por nuestras relaciones. Estas relaciones se edificaron con esfuerzo, con penas, con esmero y con refuerzo. No se limitaron a Volos sino que se fortalecieron con el compañerismo y la solidaridad de otros grupos, asambleas y compañeras de otras ciudades. Nuestra comunidad se edificó sobre la base de acuerdos políticos contra el patriarcado, el capitalismo, el Estado, el Capital y la identidad nacional griega. De este modo hemos logrado mantener nuestra comunidad viva en la condición difícil del desalojo inminente.

Este texto no constituye el epílogo de Termita, sino la necesidad de exteriorizar nuestras intenciones durante los días que están por venir, nuestra intención de eliminar las relaciones de dominación y explotación en todas sus formas, ya que esta (intención) es capaz de anular los planes de disciplinación de nuestras vidas. Al tiempo que sus metodizaciones se están desarrollando de manera agresiva contra nosotros,y el refinamiento, capitalista o no, está arrastrando todo aquello con el que nos identificamos, nuestros pasos seguirán siendo fijos y firmes. El amor y el compañerismo que nos rige se estarán agudizando y amenazará cualquier exclusión material o no. La tristeza por lo que hemos perdido y por las horas de ansiedad que hemos vivido, no pueden funcionar de manera represiva, sino que se transforman en rabia, preparándonos para realizar nuestros nuevos ataques.

Así que ya hemos llegado al día de hoy… A un presente triste y peligroso. Es tan peligroso como los creadores de ideología dominantes y sus aplaudidores, tan rígido y riguroso como la opinión pública que anda hablando de legalidades y normativas. A una realidad cuyas reglas se imponen con maderos y jueces, en un mundo en el cual los depositarios de sus ideas proponen desalojos y expulsiones en aras del desarrollo, de la rehabilitación y del lucro. En este presente no nos vamos a quedar de brazos cruzados.

Con respecto a la mayoría social que consintió sigilosamente lo que sucedió, la cosa es simple. Una buena parte del sujeto estudiantil se identificó con los intereses de la Universidad, y una buena parte de los vecinos se identificó con los intereses de los patrones-refinadores del barrio. Se llama alienación e ideología dominante, y ellos se tragaron unos cuantos kilos. Falta por esperar a que les afecten sus consecuencias (al menos los que no tienen ascendencia burguesa) cuando los estudios se intensifiquen, cuando la Universidad se haya “esterilizado” y participe en la guerra dentro y fuera de las fronteras de este puto país, y cuando los alquileres en el barrio cuasten más que la mansión del rector Petrakos. Y entonces van a recordar a los punks de las ideas raras y se arrepentirá. Sea como sea, nosotros seguiremos agitando la paz social y decíroslo a la cara.

Nuestra cita será donde nuestros sueños se cruzan con vuestras pesadillas. Guerra contra el patriarcado, el Estado, el Capital, Grecia y sus escorias académicas.

Solidaridad con las encausadas de la okupa Termita. Que se retiren las demandas de la Universidad de Tesalia.

La comunidad de la okupa Termita

El texto en griego.

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