Durante los últimos días el departamento de Protección del Sistema Político de Tesalónica ha estado entregando órdenes judiciales a dieciséis personas, pidiéndoles que acudan a la Fiscalía de Atenas para ser interrogadas acerca de la ocupación del edificio (de la okupa Mundo Nuevo). El único criterio de la selección de estas personas ha sido la detección de sus datos personales en el pasado.

Los objetivos de esta nueva metodización represiva montada por la Policía y la Fiscalía, bajo las instrucciones del gobierno, son:

– Aterrorizar a los nuevos luchadores que entran en contacto con los lugares en los que se desarrollan las ideas revolucionarias anarquistas, enviándoles “mensajes de advertencia”.

– Aislar los lugares (espacios) políticos y sociales del movimiento de sus aliados naturales: Los jóvenes, los estudiantes, los desempleados y los trabajadores, intentando penalizar su presencia en ellos.

– Poner en el punto de mira a los luchadores anarquistas para poder montar nuevas persecuciones contra ellos, manteniendo y reproduciendo la industria estatal de penalización de la acción política y contra el Régimen.

Con todo lo anteriormente citado el Estado pretende poner en duda el carácter abierto de la okupa y suprimir su acción política, hasta reprimirla del todo. Debemos señalar que esta ofensiva no es una sorpresa para nosotros, sino que, al contrario, constituye una facetade la ofensiva intensificada desatada por el Estado y el Capital contra los estratos sociales plebeyos de la sociedad. El gobierno está mejorando el arsenal legislativo y represivo del totalitarismo moderno diariamente, tratando de apagar cualquier llama de resistencia a los planes de (más) explotación, represión e indigencia, hechos por los patrones locales e internacionales.

La imposición de unas medidas económicas cada vez más duras, los despidos vengativos de varios trabajadores y el aumento progresivo del número de los asesinos obreros en los calabozos laborales modernos, las detenciones de trabajadores en huelga en la cadena de supermercados Market In, la abolición del domingo como día festivo, las palizas a los que resisten a las subastas inmobiliarias, las clausulas de la ley anti-obrera, las llamadas fuerzas antidisturbios enviadas a concentraciones obreras, como la de la empresa Aromalab en Oreókastro, Tesalónica, las detenciones y torturas de refugiados políticos izquierdistas turcos y kurdos, completan la imagen de la contribución a la imposición estatal y la dominación de clase, en el marco del totalitarismo moderno.

Su sistema ya plenamente quebrado limita cada vez más las políticas anteriores de “incorporación”, “prometiendo” nada más que violencia, pobreza, indigencia y falta de dignidad. Un requisito de esta “perspectiva” es la disolución de todos los espacios de lucha, las persecuciones penales y el terrorismo estatal.

Las okupas y los lugares de lucha, mediante su propuesta total sobre una consideración política y social diferente, pueden cultivar conciencias y formar a los sujetos políticos y las dinámicas que levantarán una barricada a la embestida del Estado y del Capital. Justo por esta razón son atacados por la Policía. Por eso, nosotros no retrocedemos, no damos ni un paso para atrás, y defendemos estos lugares como una parte necesaria de las luchas sociales y de clase.

Frente a la represión estatal debemos colectivizar las resistencias sociales y de clase como un conjunto, reivindicando con solidaridad y combatividad la dignidad y la justicia social.

El texto en griego.

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