315497_3845146247121_930864279_n69117_3845230049216_283686204_ndsc04746.previewdsc04767.previewPHASMA_SKOURIES_METALIA9PHASMA_SKOURIES_METALIA10Calcídica: El Estado policial reprime con una brutalidad sin precedentes la manifestación en contra de la minería de oro, skouries_foto_2_0.preview
El domingo 21 de octubre se realizó una manifestación y marcha al bosque de Skuriés, en el norte de Calcídica, donde el Capital trasnacional con el apoyo del Estado griego está pretendiendo instalar una minería de oro. Fue una de las manifestaciones más masivas en la historia de la provincia. La brutalidad y crueldad de la represión que recibió no tiene precedentes. Sigue una breve crónica de los acontecimientos.

Muchos manifestantes desde casi todas las regiones del territorio del Estado griego llegaron a Calcídica en coche o en autobuses para solidarizarse con la lucha de la sociedad local contra la destrucción del ecosistema que acarreará el funcionamiento de la minería. Los habitantes de Calcídica que estaban reunidos en el sitio de la concentración les dieron la bienvenida con un aplauso. Antes de la manifestación la Policía realizó tres detenciones de solidarios con la lucha de los habitantes de Calcídica. Dos de los detenidos pertenecen al grupo de solidarios que llegó a Calcídica en autobús desde las provincias de Rodopi y Evros, en la región de Tracia, y uno de ellos había llegado a Calcídica en coche.

La marcha comenzó al mediodía en la plaza mayor de la capital del municipio, Ierissós, y se dirigió al bosque de Skuriés. En la marcha motorizada participaron más de 500 vehículos y 2.000 manifestantes. El recorrido superaba los 7 kilómetros. En el punto de la carretera local donde empieza el bosque la Policía había cortado el acceso al área de las obras.

Detrás de la furgoneta de los llamados grupos antidisturbios y los maderos alineados, un grupo de unos 250 mineros, escondido tras las fuerzas represivas y protegido por ellas, estaba manifestando a favor de la minería con una pancarta que ponía “La violencia no es una solución”. Al parecer los esclavos asalariados de la empresa minera se olvidan de la violencia de la destrucción del ecosistema del norte de Calcídica, de la contaminación del medio ambiente y de la represión de las personas dignas que están luchando por la protección de sus tierras. A los mercenarios del Capital trasnacional todo esto no es violencia, no es violación de la naturaleza. El crimen medioambiental que se está cometiendo les importa un bledo. Les da igual vivir en un entorno totalmente contaminado y arrasado. Lo único que les importa es cobrar su sueldo durante unos años.

Al llegar los manifestantes al bosque cinco escuadrones de las fuerzas represivas les cortaron el acceso. Al exigir los manifestantes que les dejaran avanzar hacia el pueblo de Megali Panaguiá, estos escuadrones y otros que estaban escondidos dentro del bosque cargaron contra ellos haciendo uso de gases lacrimógenos y de otras sustancias químicas. La gente retrocedió y montó barricadas en un punto de la carretera local que está más abajo. Entonces las fuerzas represivas desataron una nueva carga con el fin de dispersar a los manifestantes y disolver la manifestación antes de la puesta del sol.

Los maderos se pusieron a pegar a todos los que encontraban a su paso y a la vez daban golpes a los coches de los manifestantes. Los habitantes de los pueblos vecinos con sus furgonetas y coches recogieron a varios manifestantes perseguidos por los maderos. También, rompieron la ventanilla de un coche y echaron dentro del coche gases lacrimógenos. Al salir fuera los manifestantes asfixiados se pusieron a pegarles. En otra ocasión los bravucones armados de la Policía hicieron salir de su coche a una mujer, la obligaron a ponerse de rodillas y después le dieron una paliza rompiéndole la rodilla. A otro manifestante le dispararon una granada de gas lacrimógeno dentro de su coche. Cuando él perdió el control y atropelló a un madero, le propinaron una paliza y lo detuvieron acusándolo….

La rabia de los maderos fue tremenda. Chillaban, perseguían, pegaban, pisoteaban, insultaban, rompían parabrisas y ventanillas de coches, disparaban gases en su interior…Cuando la mayoría de los manifestantes se estaba marchando en sus coches, los maderos del equipo motorizado de la Policía los siguió grabando y sacando fotos de las matrículas de sus coches y de los mismos manifestantes. En el hospital donde estaban hospitalizados los manifestantes que se habían lesionado el director de la Comisaría exigía a los médicos que le dieran los apellidos de los manifestantes.

Durante estas cargas increíblemente brutales se realizaron dieciséis detenciones y varios manifestantes resultaron heridos. Por la noche una parte de la gente manifestó fuera de la Comisaría de Políguiros, capital de la prefectura de Calcídica, a donde habían sido llevados los detenidos.

Εn la manifestación del domingo el Régimen mostró su verdadero rostro, al igual que en la manifestación de la huelga general del 18 de octubre. A partir de ahora la represión estatal va a ser más cruel y despiadada que nunca. El terrorismo de Estado se va a dirigir no sólo a todos los que resisten al totalitarismo, sino a todos los oprimidos. La lucha de los habitantes de Calcídica por la salvación de su tierra y contra el terrorismo del Estado y el Capital ha de conectarse con todos los movimientos sociales que luchan por libertad y dignidad. La lucha ha de ser común.

¡Abajo el Régimen! Solidaridad con la lucha anti-minera, la lucha por tierra y libertad, la lucha contra el fascismo.

Fuentes: http://antigoldgreece.wordpress.com/, https://athens.indymedia.org/.

Más fotos aquí.

Video de la manifestación:

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Vídeo de la protesta fuera de la Comisaría:

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Vídeos de las cargas policiales:

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