El lunes 30 de enero, unos miembros de la Asamblea Popular de los barrios de Jolargós y Papagu realizaron dos bloqueos en dos sucursales bancarias del banco Alpha en sus barrios. Los bloqueos tuvieron dos metas. Por un lado solidarizarse con los huelguistas de la “Acería Griega”, puesto que su dueño, Mánesis, es accionista y miembro de la Junta Directiva de Alpha Bank (en la pancarta de la foto pone: debajo de cada piedra que se levante se encuentra Mánesis) . Por otro lado reaccionar contra el comunicado del mismo banco, en el que se pide la abolición del salario mínimo.

En este comunicado se lee que “un obstáculo importante para el buen funcionamiento del mercado de trabajo en Grecia, constituye la existencia de un salario mínimo legal, se señala en un análisis de Alpha Bank. Se caracteriza la actitud inconcebible la actitud del Estado de seguir imponiendo por ley el salario mínimo y puestos fijos en el sector público. AlphaBank caracteriza como extremadamente alto el nivel del salario mínimo que está en vigor, para una economía en crisis como la griega, y señala que ya se ha perdido la conexión entre el salario mínimo legalmente determinado y el salario real en el mercado”.

En el mismo comunicado se cita que “el salario mínimo constituye el factor principal que conduce al empleo ilegal sin seguridad social (temporal o no) en la economía paralela”. También se hace una mención a las “demandas maximalistas e infructuosas de los sindicatos obreros, cuyas aspiraciones políticas no coinciden necesariamente con los intereses de sus miembros”.

Se han caído las máscaras. Desde que el Fondo Monetario Internacional impuso a un banquero (de oficio electricista) como primer ministro, la Banca y la patronal, a través de sus comunicados y sus medidas, han mostrado su verdadero rostro a la sociedad. Las élites económicas locales y trasnacionales necesitan unos esclavos asalariados sin derechos laborales. Quieren que trabajemos para ellos por unas migas de pan, por lo estrictamente necesario para sobrevivir en la miseria y la indignación.

¿Acaso los trabajadores que comparten el lenguaje y la ideología de sus amos y patrones, tendrán que empezar a pensar si sus intereses coinciden con los de ellos? El comunicado descarado de Alpha Bank es una oportunidad de hacerlo.

http://anoixtisyneleysixolargoupapagou.blogspot.com/

Deja un comentario

*