Los Fondos de Reserva de la Seguridad Social están a punto de arruinarse y al mismo tiempo el Capital industrial y banquero aumenta sus ganancias, aprovechándose del medievo laboral, del trabajo en negro y de las contribuciones patronales no abonadas.

Según los datos del propio Ministerio de Empleo, durante los cuatro primeros meses de 2012, de los 20.772 trabajadores que fueron inspeccionados por la Inspección de Trabajo, los 7.549 trabajaban sin seguridad social, o sea el 36,3% de los trabajadores. El año pasado este porcentaje era 28,9%. En el sector del alojamiento el porcentaje de los que trabajan en negro – siempre según los datos oficiales del Ministerio de Empleo – llega al 65%. De los trabajadores registrados e inspeccionados, el 62,7% eran griegos. El 32% de estos trabaja sin seguridad social, mientras que el porcentaje respectivo de los extranjeros que trabajan en negro llega al 47%.

Si según los propios datos oficiales la tercera parte de los trabajadores griegos en el sector privado trabaja en negro (en realidad casi la mitad de ellos), no son solamente los extranjeros los que trabajan barato para los patrones. Los capitalistas se aprovechan de la llamada crisis para enriquecer, explotando al máximo tanto a los trabajadores griegos como a los trabajadores extranjeros. Hay que señalar que acorde con las conclusiones del mismo Ministerio, el porcentaje del trabajo en negro va creciendo y que casi la mitad (49,4% en 2011, aún más en 2012) de los puestos de trabajo en el sector privado no corresponden a una jornada laboral de 8 horas diarias y 5 días a la semana. Es lo que el lenguaje del Poder llama trabajo flexible o trabajo rotativo, o sea que la mitad de los trabajadores trabajan con una jornada laboral reducida, menos de 5 días a la semana (y con un sueldo aún más reducido), en un estado de precariedad y terrorismo.

Son los mismos patrones que culpan a los convenios colectivos y a los sueldos altos de ser la fuente de todos los males, los que contratan a trabajadores sin seguridad social por 400 o 500 euros al mes, por más de 10 horas de trabajo al día. Notamos que según la última ley anti-obrera el sueldo base llega a los 490 euros y que los menores de 25 años pueden ser contratados por dos años como practicantes por 420 euros al mes. Ahora bien, si la patronal de la empresa puede presentar indicios de que hay necesidad de trabajar horas extra, los trabajadores no pueden negarse a trabajar hasta dos horas extra al día, cobrando un suplemento mínimo y no el suplemento por horas extraordinarias. En otras palabras, la jornada laboral de 8 horas diarias prácticamente no existe.

Las consecuencias que tiene el aumento del trabajo en negro para las Cajas de Seguridad de los trabajadores son muy graves. Según los datos que han presentado los trabajadores en la ya eliminada Fundación (Fondo) de Seguridad Social, durante los cuatro primeros meses de 2012 los ingresos del Fondo fueron 30% inferiores a los de los cuatro primeros meses de 2011. Si los ingresos del mayor Fondo de Reserva de Seguridad Social en 2012 serán unos 6,5 mil millones de euros, el Capital privado debe más de 6 mil millones de euros a este Fondo, mayoritariamente de contribuciones patronales no abonadas, así como de multas y sanciones que nunca se van a pagar.

También, el desempleo repercute muchísimo en el empeoramiento de la situación económica de los Fondos de Seguridad. Cada vez que la tasa de desempleo sube 1%, el mayor Fondo de Reserva de la Seguridad Social pierde más de 450 millones de euros. La tasa de desempleo oficial llegó al 22,6% durante los tres primeros meses de 2012 (15,9% los tres primeros meses de 2011), pero todo el mundo sabe que la tasa real es mucho más alta, puesto que hay miles de desempleados que no están registrados como tales por no cumplir con los numerosos y engañosos criterios del Estado, o personas que están prácticamente en desempleo, ganando menos de 2 o 3 mil euros al año, las cuales cuentan como trabajadores… Según los datos oficiales el 56,5% de estos desempleados registrados llevan más de un año en paro.

Puede ser que en estos datos oficiales se refleje una muy pequeña parte de la situación actual, pero son suficientes para sacar a la luz una realidad que nunca sale en los medios de propaganda y desinformación: que la eliminación o reducción drástica de casi todas las prestaciones, los subsidios y los sueldos, no tiene nada que ver con la viabilidad del Sistema de Seguridad Social. Las medidas penosas que fueron tomadas con el pretexto de los dos memorándum en absoluto son unas “medidas de ajuste” como suelen ser llamadas. Son unas medidas que tienen como objetivo la paulatina degradación y a continuación la eliminación de todo lo que compone el sector público, la esclavización de la población y la imposición de una sociedad capitalista totalitaria, aún más cruel e inhumana que la que conocíamos.

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