Sigue el texto relativo de la Asamblea de anarquistas por la emancipación social y de clase.

Siete años después de la entrada del Estado en un estado de control financiero, la coalición gubernamental continúa coordinando la ofensiva del Estado y la patronal contra la gran mayoría de la sociedad.

El partido de Syriza, después de tratar de absorber las movilizaciones recientes y quitarles el significado, en la actualidad estña agudizando cada vez más la represión de las luchas sociales y de clase, auto-organizadas y horizontales, las cuales constituyen una barrera contra la embestida del Estado y el Capital, promoviendo los procesos de la re-estructuración estatal y capitalista.

Las subastas inmobiliarias junto con con la propuesta de ley presentada en el Parlamento el 21 de diciembre de 2017, la cual permite la persecución de los que luchen contra ellas, la introducción del billete electrónico en los medios de transporte masivos y la reestructuración de los medios de transporte, que contribuyen a la continuación de la mercantilización e imponen el control y la exclusión, las condiciones miserables en los campos de concentración (centros de internamiento), siendo los ejemplos más ilustrativos los calabozos de la calle Petru Rali y de Moria, y el castigo ejemplar y cruel de los que luchan, la represión de llas manifestaciones de los estudiantes de secundaria e universitarios que reivindican la satisfacción de sus necesidades fundamentales, la re-estructuración de la Enseñanza, así como la ofensiva contra las estructuras de la lucha social y de clase, y su criminalización, constituyen unas partes de la planificación de la ofensiva del Estado y del Capital, y son testimonios de su carácter amplio.

Uno de los frentes de esta ofensiva es el sector laboral. Comenzando por la votación de los 32 domingos laborables en zonas turísticas, de mayo a octubre, y siguiendo con la apertura de los negocios ocho domingos al año a nivel nacional, llegamos a la abolición del domingo como día festivo. Esta abolición, junto con los horarios laborales flexibles (por ejemplo, las noches blancas, el Black Friday), la arbitrariedad de la patronal, la criminalización de la organización y acción sindicales (un ejemplo ilustrativo son las persecuciones de variosmiembros del Sindicato de Camareros y Cocineros, acusados de “chantaje” y de “poner en peligro el régimen político”) y la abolición de los convenios colectivos, intensifican la explotación de los trabajadores. Por el otro lado, la liberalización de los despidos, las detenciones de trabajadores y huelguistas (un ejemplo reciente son las detenciones de trabajadores fuera del supermercado Market In en Ioánnina), el aumento del número de los asesinatos de obreros y obreras en los calabozos de la explotación (según los datos oficiales, en 2015 hubo 5.930 accidentes laborales, de los cuales 67 fueron mortales, en 2016 hubo 6.515 accidentes laborales, de los cuales 72 fueron mortales, y ya en el primer trimestre de 2017 se notó un aumento de los accidentes laborales del 15%), así como el chantaje constante del despido, han creado unas condiciones de supervivencia límite, y someten a los trabajadores a un modelo de trabajo flexible y disciplinado.

Estando en la misma dirección la coalición gubernamental, siguiendo formando las condiciones dentro de las cuales se expresa la ofensiva estatal y capitalista cruel contra los estratos plebeyos de la sociedad, hoy día está pretendiendo modificar las clausulas de la ley sobre la convocatoria de una huelga. El viernes 12 de enero de 2018 se presentaen el Parlamento en el cual están incluidas las clausulas necesarias (requeridas) para la tercera evaluación. Se votará con procesos breves el lunes 15 de enero de 2018. Entre otros, se está desatando una nueva ofensiva contra el derecho a la huelga, ya que se ponen unas limitaciones estrictas para su convocatoria. Hasta hoy para la convocatoria de una huelga, en la primera asamblea general se requería la tercera parte de los votos de los miembros del sindicato que habían pagado su suscripción, y la quinta parte de ellos en la tercera asamblea. A partir de ahora se requerirá el 50% de ellos, quedándose eliminado el derecho a convocar una huelga.

Además, se modificarán las clausulas sobre los “accidentes laborales”, en el momento en el que los asesinatos y la represión de los obreros y las obreras están aumentando en aras del lucro y desarrollo capitalista y estatal, así que no tenga la culpa de ellos el patrón. En realidad se abole el aspecto jurídico de los “accidentes laborales”.

Contra la degradación constante de nuestra vida, las condiciones asfixiantes de exclusión social, sumisión e indigencia, impuestas por el Estado y el Capital, es necesario superar el descontento, la inercia y la fatalidad.

Nativos, inmigrantes, estudiantes de secundaria e universitarios, trabajadores y desempleados, debemos luchar de manera auto-organizada, sin mediadores y jerarquías, contra la berbarie estatal y capitalista, organizar el contraataque social y de clase desde abajo, reforzar la lucha por la revolución social, la única perspectiva realista de los explotados y los oprimidos de todo el mundo.

Organización en la base, emancipación social y de clase. Lucha por la revolución social, la anarquía y el comunismo libertario.

Concentración el día de la huelga, viernes 12 de enero de 2018, a las 12:00h, en los Propileos de la vieja Universidad de Atenas.

Asamblea de anarquistas por la emancipación social y de clase

El texto en griego.

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